Micaela Levaggi ganó los 1.500 metros y consiguió el primer oro del atletismo argentino en los Juegos Suramericanos 2026. Meses atrás había vendido rifas para financiar su preparación tras quedar fuera de una beca del ENARD.
Micaela Levaggi ganó la medalla de oro en los Juegos Suramericanos 2026 y protagonizó una de las historias más emotivas de la competencia. La marplatense de 28 años se impuso en los 1.500 metros con un tiempo de 4m22s43/100 y obtuvo, además, la clasificación para los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
¡MEDALLA DE ORO PARA MICAELA LEVAGGI!🇦🇷🏃♀️
Gran actuación de la atleta argentina que se quedó con el primer puesto en los 1.500 metros llanos. #JuegosSuramericanos pic.twitter.com/JG5plgzSQ4
— TyC Sports (@TyCSports) September 23, 2026
La argentina consiguió la victoria gracias a un impactante sprint en los metros finales. Superó a la chilena Laura Acuña, que terminó segunda con 4m23s22/100, y a la brasileña Tatiane Da Silva, tercera con un registro de 4m23s42/100. Así, entregó al atletismo nacional su primera presea dorada en estos Juegos Suramericanos.
“Estoy emocionada. Vivir estos logros en tu país, con toda la gente, es todo lo que uno como atleta puede soñar. No podría pedirle más a este día”, expresó Levaggi luego de la competencia disputada en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) de Santa Fe.
Del pedido de ayuda a lo más alto del podio
El triunfo adquirió una dimensión especial por el camino que Levaggi debió atravesar para llegar a la competencia. Meses atrás había hecho pública su situación después de quedar fuera de una beca del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD).
“Otro año más siendo rechazada para la beca del ENARD”, había publicado en sus redes sociales. Ante las dificultades económicas para sostener su preparación, comenzó a vender rifas y recibió el acompañamiento de numerosas personas.
Ese dinero le permitió viajar a Europa, entrenarse y participar en competencias internacionales. Finalmente, en julio consiguió ingresar al sistema del ENARD. “Son miles de personas las que me ayudaron y estoy agradecida con todos ellos. Pude mejorar mis marcas, hacer récord sudamericano, récord nacional, ser campeona iberoamericana, panamericana y ahora sudamericana”, destacó.
“Le quería devolver su apoyo con un resultado”
Levaggi reconoció que durante la carrera tuvo presente a quienes colaboraron económicamente para que pudiera continuar con su preparación. La atleta valoró especialmente el respaldo recibido en uno de los momentos más complejos de su trayectoria.
“Pensaba en la gente trabajadora que me compró un numerito, gente que se esfuerza un montón trabajando, y le quería devolver su apoyo con un resultado. Acá está”, manifestó tras quedarse con la medalla dorada.
Y agregó: “Espero haberles podido dar una alegría y agradecerles porque eso de verdad hizo un cambio en mi carrera”. La deportista también reconoció el respaldo de su Confederación y el acompañamiento que actualmente recibe del ENARD.
El pedido de Levaggi para otros deportistas
Después de alcanzar uno de los resultados más importantes de su carrera, la marplatense aprovechó la oportunidad para plantear la importancia que, según su experiencia, tiene el financiamiento para los atletas de alto rendimiento.
“No duden si un atleta está pidiendo apoyo. A mí me hizo la diferencia tener una preparación y no tener que estar pidiendo. Ojalá muchos atletas más puedan entrar al sistema del ENARD”, sostuvo.
Levaggi remarcó que su planteo excede su situación particular. “Si otros atletas pueden entrar y se agranda el cupo, subiríamos mucho en nivel en general. No lo quiero solo para mí, sino para el atletismo y para todos los deportes”, señaló a Clarín.
De alejarse del atletismo al sueño olímpico
La historia de Levaggi también estuvo marcada por un período en el que llegó a alejarse de la actividad. En ese momento apareció la figura de su entrenador, Leonardo Malgor, quien la convenció de volver y trazó un proyecto deportivo con la mira puesta en los Juegos Olímpicos de 2028.
“En 2024, cuando había dejado de correr un tiempo, me dijo: ‘el sueño olímpico todavía puede estar’. Me planificó del 2024 hasta el 2028 cada torneo al que tenía que llegar”, recordó.
La planificación contemplaba especialmente estos Juegos Suramericanos. “Imaginate que en mi cabeza, que recién estaba volviendo a correr, yo pensaba: ‘este está medio loco’. Pero en esa planificación estaba este torneo en el que tenía que hacer medalla. Es un visionario y yo confío mucho en él”, reconoció.
La estrategia detrás del sprint que le dio el oro
La definición de los 1.500 metros también tuvo detrás una estrategia elaborada junto a Malgor. Levaggi estaba acostumbrada a ser quien imponía los cambios de ritmo, pero esta vez debió esperar el movimiento de sus rivales.
“Mi entrenador me había dicho que si en los últimos 500 metros ellas hacían un cambio brusco, que me quedara atrás y no me desespere porque no iban a tener para hacer el último cambio. Así fue”, explicó la flamante campeona.
El resultado fue un sprint decisivo que la llevó desde una posición complicada hasta lo más alto del podio. “Parece que tiene una bola mágica con la que ve el futuro”, bromeó sobre la precisión de la indicación de su entrenador.
Levaggi todavía tiene dos pruebas por delante
La medalla de los 1.500 metros no marcará el final de la participación de Micaela Levaggi en los Juegos Suramericanos. La atleta volverá a competir este jueves en los 5.000 metros.
Posteriormente, el viernes, afrontará los 3.000 metros con obstáculos, prueba para la cual ya tiene asegurada su clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Levaggi continuará así una competencia que ya quedará marcada en su trayectoria: después de atravesar dificultades para financiar su preparación y recurrir a una venta de rifas, subió a lo más alto del podio y consiguió el primer oro del atletismo argentino en los Juegos Suramericanos 2026.