Bélgica empató con Egipto 1 a 1 en el estreno de ambos en el Grupo G del Mundial 2026. Los europeos dominaron gran parte del juego, pero el conjunto africano volvió a demostrar eficacia y se llevó un valioso punto.
Bélgica empató con Egipto 1 a 1 en su presentación en el Grupo G del Mundial de Canadá, Estados Unidos y México 2026. En un partido que tuvo dominio territorial europeo durante buena parte de los 90 minutos, el seleccionado africano aprovechó sus oportunidades y logró sostener un resultado que le permitió comenzar el torneo sumando.
Los dirigidos por Domenico Tedesco asumieron el protagonismo desde el inicio y monopolizaron la posesión de la pelota, aunque se encontraron con un rival ordenado, sólido en defensa y efectivo a la hora de atacar los espacios.
La igualdad dejó sensaciones diferentes para ambos equipos. Bélgica lamentó no haber podido traducir su superioridad en el marcador, mientras que Egipto celebró un punto importante frente a uno de los candidatos de la zona.
Egipto golpeó primero
El encuentro tuvo un desarrollo favorable para Bélgica en términos de control y volumen ofensivo, pero el conjunto europeo volvió a exhibir problemas de eficacia en los metros finales.
A los 19 minutos llegó la sorpresa. Egipto encontró espacios para salir rápido y Emam Ashour aprovechó una de las primeras ocasiones claras para marcar el 1 a 0 y poner en ventaja al conjunto africano.
El gol modificó el escenario del partido y obligó a los belgas a adelantar aún más sus líneas en busca del empate. Con Kevin De Bruyne como conductor y la movilidad de Jérémy Doku y Leandro Trossard por los costados, Bélgica generó varias aproximaciones, aunque sin precisión en la definición.
El dominio belga no alcanzó
Las estadísticas reflejaron con claridad lo ocurrido durante la primera mitad. Bélgica acumuló ocho remates contra apenas dos de Egipto, pero no logró registrar disparos efectivos al arco rival.
Por el contrario, los africanos mostraron una contundencia notable. Cada avance generó peligro y el equipo se retiró al descanso con una ventaja que premió su eficacia.
En el complemento, la presión europea aumentó. Bélgica comenzó a instalarse definitivamente en campo rival y encontró situaciones más claras para alcanzar la igualdad. A los 52 minutos, Kevin De Bruyne estuvo muy cerca de convertir con un remate que impactó en uno de los postes y encendió las alarmas en la defensa egipcia.
El ingreso de Lukaku cambió el partido
La insistencia belga terminó teniendo premio a los 66 minutos. Apenas ocho segundos después de ingresar al campo de juego, Romelu Lukaku participó de la jugada que derivó en el empate.
El delantero apareció en el área para empujar la pelota y desatar el festejo europeo. Sin embargo, minutos más tarde la FIFA revisó la acción y acreditó el tanto como autogol del defensor Mohamed Hany.
Más allá de la corrección estadística, el marcador pasó a reflejar el 1 a 1 que Bélgica había buscado durante gran parte del encuentro. Lejos de conformarse, Egipto continuó apostando a los contraataques y volvió a generar preocupación en la última línea europea.
Un cierre abierto y sin vencedor
El tramo final ofreció un partido de ida y vuelta, con ambos equipos intentando quedarse con la victoria. Omar Marmoush tuvo varias intervenciones peligrosas para Egipto, mientras que Bélgica respondió con ataques constantes y modificaciones ofensivas desde el banco de suplentes.
La intensidad se mantuvo hasta el tiempo agregado. Los europeos intentaron desnivelar mediante centros y jugadas de pelota parada, pero no lograron quebrar nuevamente la resistencia rival.
La última ocasión clara fue para Bélgica. Ya en tiempo de descuento, un remate de Brandon Mechele se fue por encima del travesaño y selló definitivamente la igualdad.
Con este resultado, ambos seleccionados sumaron su primer punto en el Grupo G y dejaron abierta la pelea por la clasificación.