Lula volvió a impulsar el fin de la jornada laboral 6×1 en Brasil y reclamó avances en el Congreso para reducir la carga semanal a 40 horas (cinco días de trabajo y dos de descanso) , sin que la modificación implique una disminución de los salarios. El presidente brasileño defendió la iniciativa a pocas semanas de las elecciones previstas para el 4 de octubre.
El mandatario cuestionó a sectores políticos y económicos que, según sostuvo, actúan contra los intereses de los trabajadores. La discusión ingresó en una etapa decisiva debido al ajustado calendario legislativo: el Congreso tendrá una semana de votaciones, entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre, antes de la primera vuelta presidencial.
A través de su cuenta oficial en X, Lula aseguró que su Gobierno se encontraba movilizado para conseguir la aprobación de la reforma. El jefe de Estado argumentó que una reducción de la jornada permitiría disponer de más tiempo para el descanso, la familia, la salud y el cuidado de los hijos.
Qué propone el cambio de la jornada laboral
La iniciativa apunta a modificar el denominado régimen 6×1, mediante el cual los trabajadores cumplen seis jornadas laborales y disponen de un día de descanso. El objetivo central es avanzar hacia una semana de trabajo de 40 horas.
Uno de los puntos centrales del proyecto establece que la reducción de la jornada no deberá significar una disminución salarial. De esta manera, el debate se concentra tanto en la cantidad de horas trabajadas como en el mantenimiento de los ingresos.
“Hay gente que juega en contra de los intereses de los trabajadores y trabajadoras de Brasil, pero nuestro Gobierno se está movilizado para aprobar el fin de la jornada 6×1, sin reducción del salario”, escribió Lula.
El proyecto espera avanzar en el Senado
La propuesta ya había recibido la aprobación de la Cámara de Diputados a finales de mayo. Sin embargo, permaneció durante varios meses sin avances significativos en el Senado brasileño.
La situación comenzó a modificarse durante agosto, luego de que Lula y el presidente de la Cámara alta, Davi Alcolumbre, retomaran las conversaciones sobre el proyecto. Como parte de ese impulso, Alcolumbre remitió el texto a la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ).
En esa instancia, el senador Omar Aziz, aliado del oficialismo, quedó a cargo de la relatoría. El movimiento parlamentario abrió una nueva posibilidad para que la iniciativa pueda continuar su tratamiento antes de las elecciones.
Lula defendió más tiempo para las familias
El presidente brasileño puso el foco especialmente en las consecuencias sociales que tendría la modificación del régimen laboral. Según argumentó, reducir el tiempo dedicado al trabajo permitiría mejorar otros aspectos de la vida cotidiana.
“El pueblo trabajador que mueve este país merece tener más tiempo para el ocio, para cuidar la salud y para acompañar el crecimiento de los hijos”, afirmó Lula al defender públicamente el proyecto.
“Se trata de tiempo para la familia”, completó el mandatario. Con esas declaraciones, buscó instalar nuevamente la discusión sobre la jornada laboral en la agenda política brasileña durante la recta final hacia los comicios.