La ciudad de Gualeguay vivirá una jornada especial de fe con la llegada de la imagen peregrina de la Virgen del Rosario de San Nicolás, prevista para el próximo sábado 1 de agosto. La comunidad de la Parroquia San Antonio organizó distintas actividades para acompañar su arribo y darle la bienvenida junto a los fieles.
La recepción de la imagen está programada para las 18:00 horas, en la intersección de Ruta Nacional Nº 11 y avenida Illia, desde donde comenzará una caravana por diferentes sectores de la ciudad.
El recorrido previsto incluirá Ruta 11, avenida Artigas, San Antonio, Coronel Engonza, Ayacucho, Doctor Morán, Malvar y Pintos, Belgrano, Vilar, Maipú, Feliciano, Tierra del Fuego, Alem, Juan José Parachú y nuevamente calle San Antonio, hasta llegar al templo parroquial.
Misa de bienvenida en la Parroquia San Antonio
Una vez finalizada la caravana, los fieles podrán participar de la Misa de Bienvenida, que se celebrará a las 19:30 horas en la Parroquia San Antonio. La ceremonia será el momento central del recibimiento oficial de la imagen mariana en la ciudad.
Desde la organización invitaron a toda la comunidad a sumarse a esta manifestación de fe y acompañar el paso de la Virgen por las calles de Gualeguay.
La historia de la Virgen del Rosario de San Nicolás: el mensaje de fe que transformó una ciudad
San Nicolás de los Arroyos, ubicada a orillas del río Paraná, en la provincia de Buenos Aires, es una ciudad con una rica historia vinculada a la vida institucional y productiva del país. Sin embargo, con el paso de los años, la ciudad comenzó a ser reconocida por millones de fieles como la Ciudad de María, a partir de una serie de acontecimientos religiosos que comenzaron en 1983 y que dieron origen a la devoción por la Virgen del Rosario de San Nicolás.
La primera aparición a Gladys Quiroga de Motta
El 25 de septiembre de 1983, mientras rezaba el rosario en su habitación, Gladys Quiroga de Motta, una vecina de San Nicolás, aseguró haber visto a la Virgen
María.
Según su testimonio, la imagen apareció vestida de azul, con el Niño Jesús en brazos y un rosario en sus manos. La Virgen realizó un gesto como invitándola a recibir ese rosario. La experiencia fue breve, similar a una anunciación.
Gladys era una mujer sencilla, esposa de un trabajador metalúrgico y madre de dos hijas. No tenía antecedentes de experiencias religiosas de este tipo. El día anterior a la primera aparición había observado cómo se iluminaba el rosario que tenía colgado en su habitación, un hecho que también fue presenciado por algunos vecinos.
A partir de ese momento comenzó a rezar con mayor intensidad y, al día siguiente, ocurrió el primer encuentro que marcaría su vida y la de miles de personas.
Los primeros mensajes y la construcción de una misión
Durante las semanas siguientes, Gladys relató nuevas apariciones mientras rezaba el rosario. El 28 de septiembre y el 5 de octubre de 1983, la Virgen volvió a manifestarse repitiendo el gesto de entregarle el rosario, aunque todavía sin transmitir palabras.
El 7 de octubre, durante la celebración de Nuestra Señora del Rosario, Gladys tuvo una nueva experiencia. En medio de una luz intensa volvió a contemplar a la Virgen sosteniendo un gran rosario y le preguntó qué esperaba de las personas.
Tras esa visión apareció la imagen de un templo, lo que Gladys interpretó como un pedido de la Virgen de tener un lugar de encuentro y oración.