REDACCIÓN ELONCE
El 26º Encuentro Internacional de Maxi Básquet Suricatas continúa en Paraná, donde más de 110 equipos participan de una competencia que trasciende los resultados deportivos. Mientras los partidos se disputan en distintos clubes de la ciudad, el denominado tercer tiempo reúne a jugadores de diferentes provincias alrededor de una mesa, entre comidas, bromas, anécdotas y reencuentros que se repiten año tras año.
En el Club Talleres, Elonce compartió uno de esos momentos en los que la pelota quedó a un costado y los protagonistas aprovecharon para descansar después de los encuentros. Algunos reconocieron que el cuerpo ya comenzaba a sentir el desgaste de los partidos, mientras otros bromearon sobre sus resultados deportivos y las salidas nocturnas.
Entre los presentes hubo jugadores de La Plata, Mar del Plata y Villaguay, quienes coincidieron en que el campeonato ofrece mucho más que básquet. Las actividades sociales, las cenas y la posibilidad de reencontrarse con amigos forman parte de una tradición que convoca a cientos de deportistas a la capital entrerriana.
“Después del tercer partido duele todo”: el humor del tercer tiempo
Luciano, integrante de una delegación de La Plata que participa en las categorías mayores de 45 y mayores de 55 años, fue uno de los primeros en compartir su experiencia.
Cuando le preguntaron cómo respondía el cuerpo después de varios partidos, no dudó en reconocer las consecuencias del esfuerzo físico.
“Después del tercer partido duele todo, pero bueno, vamos, al menos lo intentamos. Está la parte social, que es la más importante: disfrutar, venir con amigos y pasarla bien”, relató a Elonce.
El jugador también admitió, entre risas, que los resultados no habían sido los esperados para su equipo.
“En la competencia no nos fue muy bien, la verdad. Se puede decir que ya estamos fuera de cualquier tipo de posibilidad de competir por el campeonato, pero no importa, el otro campeonato ya lo ganamos”, expresó.
La frase provocó bromas entre sus compañeros y dejó en claro que, aunque ganar siempre es un objetivo, compartir el viaje y los encuentros también representa una recompensa.
Entre el básquet y las salidas nocturnas
Federico, otro de los jugadores de La Plata, contó que vivía su primera experiencia en el torneo después de recibir una invitación de sus compañeros.
“Es la primera vez que vengo, estoy invitado por los chicos, así que espectacular”, manifestó.
La conversación tomó un tono más distendido cuando le preguntaron si había tenido tiempo de recorrer Paraná.
“Recorremos la noche y jugamos un poco al básquet”, respondió.
Su comentario resumió parte del espíritu del encuentro: durante el día, los equipos se enfrentan en las canchas y, al finalizar la actividad, muchos aprovechan para compartir comidas, salidas y reuniones.
“No venimos solamente a tirar al aro”
Diego llegó desde Mar del Plata para sumarse al equipo Juventud, de La Plata, con el que ya había participado de varias ediciones del campeonato.
El deportista contó que conocía Paraná desde su infancia y destacó los atractivos de la ciudad, especialmente su costanera y la actividad vinculada con el básquet.
“La costanera, un montón de cosas, mucha vida de básquet que a nosotros nos gusta y la verdad que muy lindo todo”, señaló.
Sin embargo, al hablar de los motivos por los que vuelve a participar, puso el acento en las relaciones que se construyen alrededor del deporte.
“Muchos equipos de muchas edades se vienen a participar, a jugar, a hacer vida social. También el torneo organiza diferentes eventos a las noches en los cuales se pasa bien”, explicó.
Y agregó una frase que describió el ambiente que se vivía en el Club Talleres: “No solo uno viene a tirar al aro, sino también venimos a compartir todo lo que es el postpartido, la cena, los bailes y todo”.
Desde Villaguay llegaron para defender el campeonato
El encuentro también reunió a jugadores entrerrianos que participan habitualmente de esta competencia.
Uno de ellos llegó desde Villaguay como integrante del equipo Yeti Gutiérrez y contó que intenta estar presente en cada edición.
“Vengo, trato de venir, sí. Muy lindo torneo, espectacular”, destacó.
A diferencia de otros participantes que ya habían quedado sin posibilidades de disputar el campeonato, el jugador villaguayense se mostró confiado en las aspiraciones de su equipo.
“Vamos a salir campeones dos veces ya”, aseguró, antes de señalar que estaban defendiendo el título obtenido anteriormente.
El entusiasmo reflejó que la competencia deportiva también ocupa un lugar importante, incluso cuando las actividades sociales son uno de los principales atractivos.
Un encuentro donde el tercer tiempo también es protagonista
Con más de 110 equipos, el Encuentro Internacional de Maxi Básquet Suricatas continúa movilizando a deportistas y acompañantes de diferentes provincias.
Los partidos se desarrollan en distintos clubes de Paraná, pero la actividad no termina cuando suena la chicharra final. Las comidas compartidas, las reuniones y los eventos nocturnos forman parte de una experiencia que muchos jugadores esperan durante todo el año.
En el Club Talleres, el ambiente distendido permitió conocer otra cara de la competencia: jugadores que se cargan por los resultados, compañeros que regresan después de varias ediciones y visitantes que aprovechan para disfrutar de Paraná.