París, Marsella y Niza comenzaron a aplicar restricciones nocturnas tras los saqueos y enfrentamientos del fin de semana. El Gobierno francés confirmó 123 personas detenidas y anticipó nuevas medidas de seguridad.
Francia comenzó a aplicar toques de queda nocturnos en varias ciudades, entre ellas París, Marsella y Niza, tras los disturbios y saqueos registrados durante el fin de semana. Las primeras restricciones entraron en vigor durante la noche del lunes y la madrugada de este martes 20 de octubre, mientras el Gobierno evaluaba extender las medidas a otras zonas del país.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, defendió la aplicación de restricciones selectivas y anunció que podrían ampliarse "allí donde la situación lo requiera". La decisión se produjo después de una serie de protestas sociales que derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, ataques a edificios públicos y daños en comercios.
Lecornu explicó que las medidas continuarían durante la noche del martes al miércoles en las localidades donde fueran necesarias. Las decisiones quedarían a cargo de los prefectos, en coordinación con los alcaldes de cada ciudad.
Más de 120 personas fueron encarceladas
El ministro de Justicia francés, Gérald Darmanin, informó que 123 personas habían ingresado en prisión por su participación en los episodios de violencia vinculados con las manifestaciones del fin de semana.
"Evidentemente, el Estado ha fallado", reconoció el funcionario durante una entrevista con la emisora Europe 1, al referirse a los daños ocasionados durante las protestas.
Según los datos difundidos, alrededor de 3.000 comercios fueron saqueados y distintos edificios públicos resultaron atacados. Uno de los hechos más graves ocurrió en Limoges, donde el edificio del Ayuntamiento fue incendiado y sufrió importantes daños. Este martes, las autoridades detuvieron a un hombre en el marco de la investigación.
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron descartó, por el momento, declarar el estado de emergencia. En cambio, respaldó la implementación de toques de queda limitados y la posibilidad de prohibir determinadas manifestaciones.
En Marsella, las autoridades anunciaron un toque de queda para menores de edad en determinados barrios, especialmente en sectores del centro de la ciudad.
La medida comenzaría a regir este martes a las 22 y se mantendría, al menos, hasta el viernes inclusive. Su objetivo sería prevenir nuevos episodios de violencia después de las movilizaciones del 17 de octubre.
Buscan impedir la venta de productos robados
En paralelo, el Gobierno francés mantuvo reuniones con representantes empresariales, comerciantes, trabajadores autónomos, restaurantes, bancos y aseguradoras para analizar las consecuencias económicas de los disturbios.
Además, alcanzó un acuerdo con plataformas digitales como Amazon, eBay, Vinted, Leboncoin, Meta y TikTok para evitar la comercialización de mercadería sustraída durante los saqueos.
Las empresas se comprometieron a identificar publicaciones sospechosas, reforzar la cooperación con las autoridades y proporcionar información relevante para las investigaciones.
La ministra de Asuntos Digitales, Anne Le Hénanff, estableció un plazo de 48 horas para que las plataformas investigaran posibles casos y comunicaran sus resultados a la Policía.
Creció la tensión política por las protestas
Los disturbios también profundizaron las diferencias entre el oficialismo y la oposición francesa. El presidente del Senado, Gérard Larcher, planteó la posibilidad de debatir una eventual prohibición de La Francia Insumisa (LFI), el partido de izquierda liderado por Jean-Luc Mélenchon.
Larcher acusó a esa fuerza política de contribuir al clima de tensión mediante sus discursos y consideró que tenía parte de responsabilidad en el contexto de violencia.
En respuesta, La Francia Insumisa anunció que denunciaría al ministro del Interior, Laurent Nuñez, ante el Tribunal de Justicia de la República. La formación sostuvo que el funcionario habría utilizado los servicios de inteligencia para intentar vincular al partido con los hechos violentos.
Por otra parte, los grupos parlamentarios de la Asamblea Nacional acordaron avanzar en la creación de una comisión de investigación sobre los disturbios, los saqueos y el operativo policial desplegado durante las manifestaciones.
La iniciativa, impulsada por la presidenta de la Cámara, Yaël Braun-Pivet, buscaría esclarecer las circunstancias de los hechos registrados durante el fin de semana.