REDACCIÓN ELONCE
En el Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama, el doctor Ariel Gómez, especialista en clínica médica del Sanatorio Adventista del Plata, explicó a Elonce cuáles son los factores de riesgo, qué hábitos ayudan a prevenir la enfermedad y por qué la mamografía resulta fundamental.
La prevención del cáncer de mama y la detección temprana fueron los principales ejes de una entrevista con el doctor Ariel Gómez, especialista en Clínica Médica del Sanatorio Adventista del Plata, quien explicó a Elonce la importancia de los controles periódicos y los avances médicos que permitieron mejorar la supervivencia de las pacientes.
En el marco de Octubre Rosa, el profesional compartió estadísticas nacionales e internacionales que reflejaron una reducción de la mortalidad y destacó las posibilidades de tratamiento cuando la enfermedad se identifica en sus primeras etapas.
Durante la entrevista, Gómez señaló que el cáncer de mama continúa siendo una enfermedad que requiere atención y seguimiento médico, pero remarcó que los avances científicos modificaron considerablemente las perspectivas de quienes reciben un diagnóstico. En particular, destacó tres pilares: los estudios de detección precoz, las nuevas técnicas quirúrgicas y los tratamientos oncológicos que se desarrollaron durante las últimas décadas.
"Tenemos algunos datos positivos. Una de cada ocho mujeres en algún momento de su vida va a tener algún problema. No significa eso que todos los problemas van a ser graves, pero sí van a demandar de atención médica", explicó el especialista, al introducir la importancia de reconocer los factores de riesgo y realizar consultas preventivas.
Los avances médicos que mejoraron la supervivencia
Uno de los datos que presentó el médico estuvo relacionado con la evolución de los resultados de los tratamientos. Según indicó, un artículo publicado en 2024 en la revista científica JAMA mostró mejoras significativas en la supervivencia del cáncer de mama en Estados Unidos durante el período comprendido entre 1975 y 2019.
"En Estados Unidos, la supervivencia a cinco años del cáncer de mama mejoró en un 58% entre 1975 y 2019", sostuvo Gómez, al citar los resultados de la publicación. Atribuyó esos avances a la detección mediante mamografías y a la incorporación de tratamientos más eficaces tanto para tumores localizados como para enfermedades que alcanzaron estadios avanzados.
En Argentina también se registraron mejoras, según las cifras que compartió el profesional. "El Ministerio de Salud de la Nación informa que de 2014 a 2024 la mortalidad por cáncer de mama disminuyó un 14%. También es una buena noticia", destacó. Además, mencionó una reducción de las tasas de mortalidad respecto de décadas anteriores.
Las cifras de supervivencia cuando se detecta a tiempo
El especialista hizo referencia a un estudio realizado en el Hospital Iturraspe, de Santa Fe, que incluyó a 1.024 mujeres y analizó la evolución de pacientes diagnosticadas con cáncer de mama. Los resultados mostraron que la detección en etapas iniciales estuvo asociada con una supervivencia elevada.
"En el Hospital Iturraspe dio que a cinco años la tasa de supervivencia era del 97,8%", precisó. También señaló que, en sistemas sanitarios con programas consolidados de diagnóstico y tratamiento, las tasas de supervivencia a cinco años para determinados cánceres de mama detectados precozmente podían alcanzar valores cercanos al 99%.
Gómez aclaró que estas estadísticas representaban resultados alentadores, aunque no significaban que todos los casos tuvieran la misma evolución. El estadio del tumor, sus características biológicas y las condiciones de cada paciente influyen en las posibilidades de recuperación y en la elección del tratamiento.
Por qué la detección temprana es fundamental
El médico explicó que el cáncer de mama puede desarrollarse durante un período prolongado sin provocar síntomas. Esta característica permite que los estudios de detección identifiquen lesiones antes de que puedan advertirse mediante cambios visibles o palpables.
"Hay enfermedades como cáncer de mama, cáncer de colon, que tienen un período silencioso bastante largo y en las cuales tenemos la posibilidad de detectarlas con un estudio relativamente sencillo de manera precoz", explicó Gómez a Elonce.
En ese sentido, señaló que las pruebas de rastreo o tamizaje permiten encontrar alteraciones cuando la persona todavía no presenta manifestaciones clínicas. "Antes que la persona tenga síntomas, nosotros podemos detectar la enfermedad con un estudio que llamamos de screening o de rastreo, de tamizaje", detalló.
La mamografía y la edad para comenzar los controles
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la importancia de realizar mamografías de acuerdo con las recomendaciones médicas. Gómez explicó que existen diferencias entre las guías sanitarias respecto de la edad para comenzar los estudios periódicos.
"Detección precoz a partir de los 40 años o 50, depende dónde uno lo lea y quién sea el ministerio o la entidad de salud que lo aconseje", indicó. Por ese motivo, destacó la necesidad de consultar con un profesional que evalúe los antecedentes personales y familiares para establecer la frecuencia adecuada de los controles.
El especialista insistió en que las mujeres no deberían esperar a presentar molestias o detectar un bulto para acudir al ginecólogo. La mamografía permite identificar lesiones pequeñas que, en muchos casos, todavía no pueden reconocerse mediante la palpación.
El autoexamen no reemplaza a la mamografía
Durante la conversación también se abordó el papel del autoexamen mamario. Gómez explicó que conocer el propio cuerpo y prestar atención a posibles modificaciones continúa siendo importante, pero advirtió que esta práctica no sustituye los estudios médicos.
"Antes se hacía mucho énfasis en el autoexamen, sigue siendo válido, pero recordar que no reemplaza la mamografía", sostuvo. Añadió que cualquier cambio que una mujer observe o palpe debe motivar una consulta profesional.
"Está bien conocerse, está bien que cuando haya alguna duda que yo visualizo o, en este caso, que yo palpo, acuda a consulta, pero no descansar en eso para reemplazar a la mamografía", remarcó. Según explicó, la mamografía puede detectar alteraciones antes de que los nódulos resulten palpables.
Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de mama
Además de la detección temprana, Gómez dedicó parte de la entrevista a explicar qué factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer de mama. Aclaró que, aunque la enfermedad afecta principalmente a las mujeres, también puede presentarse en varones, aunque con mucha menor frecuencia.
El profesional mencionó la influencia de las hormonas, particularmente de los estrógenos, y señaló que determinados antecedentes reproductivos pueden modificar el riesgo. Entre ellos identificó la ausencia de embarazos, tener el primer hijo después de los 30 años, la primera menstruación antes de los 12 años y la menopausia tardía.
También hizo referencia a la utilización de tratamientos hormonales durante la menopausia y al uso prolongado de anticonceptivos. Explicó que estas situaciones deben evaluarse individualmente con el profesional tratante, teniendo en cuenta los beneficios, las indicaciones y los posibles riesgos de cada tratamiento.
Antecedentes familiares y controles personalizados
Otro aspecto relevante fue la importancia de conocer los antecedentes familiares de cáncer de mama y de ovario. Gómez señaló que esta información puede orientar al médico sobre la necesidad de realizar estudios a edades más tempranas o establecer controles específicos.
"Conocer los antecedentes familiares, referírselos al médico que es nuestro ginecólogo, nuestra ginecóloga de cabecera, saber la edad a la cual nuestro familiar ha tenido cáncer", recomendó el especialista.
Explicó que no alcanza únicamente con saber si una madre, hermana o tía atravesó la enfermedad, sino que también resulta importante conocer a qué edad recibió el diagnóstico. Estos datos pueden contribuir a identificar situaciones que requieren una evaluación más detallada del riesgo.
Los hábitos que pueden ayudar a prevenir la enfermedad
Gómez destacó que existen factores que no pueden modificarse, como determinados antecedentes familiares o características hormonales, pero también hay hábitos sobre los cuales las personas pueden actuar para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Entre las principales recomendaciones mencionó mantener un peso saludable, realizar actividad física, evitar el tabaquismo y reducir o eliminar el consumo de alcohol. También señaló que la lactancia materna, cuando es posible, puede aportar beneficios protectores.
"Mantener un peso saludable, muy importante, hacer actividad física, muy importante", enfatizó al dialogar con Elonce. El profesional explicó que el tejido adiposo participa en la producción hormonal y que el exceso de grasa corporal puede relacionarse con un mayor riesgo de determinadas enfermedades, incluido el cáncer de mama.
El alcohol, el tabaco y su relación con el cáncer
En relación con el consumo de alcohol, Gómez explicó que puede modificar procesos hormonales y contribuir al desarrollo de alteraciones celulares. Por ese motivo, recomendó evitarlo o reducir su ingesta tanto como sea posible.
"El tabaco también. En medicina, cuando nos toman un examen y qué factores de riesgo hay predisponentes para tal cáncer, el tabaco siempre está, aunque no sea algo relacionado con el sistema respiratorio", sostuvo.
El especialista recordó que fumar se encuentra asociado con distintos tipos de cáncer, no solamente con los tumores pulmonares. En consecuencia, destacó que abandonar el tabaquismo constituye una medida importante para proteger la salud general.
La importancia de consultar antes de utilizar hormonas
Otro de los temas abordados fue el uso de anticonceptivos hormonales y tratamientos de reemplazo hormonal durante la menopausia. Gómez explicó que estas terapias deben contar con seguimiento médico y que su indicación depende de las necesidades particulares de cada paciente.
Recordó que años atrás era habitual indicar tratamientos hormonales a muchas mujeres que atravesaban la menopausia, independientemente de sus síntomas. Actualmente, señaló, se procura realizar una evaluación individualizada antes de comenzar una terapia.
"Si hay síntomas, en consenso con el ginecólogo se puede hacer, no hay problema, pero siempre monitorizado", expresó. El médico remarcó que estas decisiones no deben tomarse sin asesoramiento profesional y que resulta necesario valorar los beneficios y riesgos de cada alternativa.
Octubre Rosa y el mensaje para las mujeres
En el cierre de la entrevista, Gómez destacó que las campañas de concientización sobre el cáncer de mama deben traducirse en acciones concretas, especialmente en la realización de consultas y controles preventivos. "Una de las cosas principales que tiene que generar es que hagamos nuestros controles periódicos, tener un ginecólogo, ginecóloga de cabecera que nos va a saber guiar en todo este proceso", expresó.
Finalmente, insistió en que los avances médicos ofrecen mejores alternativas terapéuticas que en décadas anteriores. "Pilares fundamentales, detección precoz en un estadio inicial y, cuando eso ha sucedido, las técnicas tanto quirúrgicas como de tratamientos quimioterápicos nos ayudan enormemente en el tratamiento", concluyó.
El mensaje principal del especialista fue que la prevención, el conocimiento de los antecedentes personales y familiares, y los controles médicos permiten abordar el cáncer de mama con mayores posibilidades de diagnóstico oportuno. Aunque ninguna medida elimina completamente el riesgo, la detección temprana continúa siendo una herramienta fundamental para mejorar los resultados de los tratamientos.