Miguel Pellegrini reconoció ante la Justicia que mató a Susana Altamirano en junio de 2024. La Fiscalía, la querella y la defensa acordaron una condena a prisión perpetua, que deberá ser homologada por el juez Rafael Cotorruelo.
El femicidio de Susana Altamirano quedó cerca de tener una resolución judicial luego de que Miguel Eugenio Pellegrini admitiera su responsabilidad y aceptara una condena a prisión perpetua. El acuerdo de juicio abreviado fue presentado ante el vocal Rafael Cotorruelo, quien deberá resolver si lo acepta o lo rechaza.
“Yo reconozco los hechos”, manifestó el acusado, de 37 años, cuando el magistrado le preguntó si admitía haber matado a María Susana Altamirano, de 47 años, en junio de 2024.
La propuesta fue suscripta por el fiscal Gilberto Robledo, con la colaboración del fiscal Leandro Dato; el abogado defensor José Barbagelata Xavier y la querella representada por Cynthia Rau. Todas las partes solicitaron que Pellegrini fuera condenado a prisión perpetua.
La calificación legal del crimen
La acusación calificó el hecho como homicidio doblemente agravado por el modo o los medios empleados y por haber sido cometido en un contexto de violencia de género, de acuerdo con los incisos 2º y 11º del artículo 80 del Código Penal.
La pena contemplada para esa figura es la prisión perpetua. Sin embargo, para que el acuerdo tenga validez y se transforme en sentencia, deberá ser homologado por Cotorruelo.
Pellegrini permanece detenido desde junio de 2024. Al aceptar el procedimiento abreviado, renunció a la realización de un juicio oral y reconoció tanto el hecho atribuido como la calificación legal y la pena acordada por las partes.
El femicidio de Susana Altamirano
Según la acusación, el femicidio ocurrió el 8 de junio de 2024, entre las 18:50 y las 21:30, en una zona próxima al kilómetro 31 de la ruta nacional 131, en el departamento Diamante.
La investigación determinó que Altamirano y Pellegrini habían establecido contacto previamente mediante redes sociales. El acusado viajó desde Viale hasta Paraná en un Fiat Palio blanco, buscó a la mujer y ambos se dirigieron hacia la zona de Diamante.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, Pellegrini mató a Altamirano y posteriormente trasladó su cuerpo hasta un sector ubicado junto a un arroyo. Allí lo ocultó debajo de las raíces de un árbol, a un costado de la ruta.
La búsqueda y el hallazgo del cuerpo
La investigación comenzó el 10 de junio de 2024, cuando una hija de Altamirano realizó una exposición policial para solicitar su localización. La mujer no había regresado a su casa de Bajada Grande y sus familiares no podían comunicarse con ella.
La División Trata de Personas inició las averiguaciones y encontró en las redes sociales de la víctima los contactos que había mantenido con Pellegrini. El análisis de las antenas de telefonía permitió reconstruir el desplazamiento de ambos celulares desde Paraná hacia Diamante.
A esos elementos se sumaron las cámaras de videovigilancia del sistema 911, que registraron el recorrido del Fiat Palio. La información reunida permitió concentrar el rastrillaje en inmediaciones de la ruta 131.
El cuerpo de Altamirano fue encontrado el 12 de junio en una zona con desniveles y vegetación, próxima a un arroyo. En el operativo participaron policías, perros rastreadores y personal especializado.
La detención y el avance de la causa
Ese mismo día, la Justicia ordenó allanar la vivienda de Pellegrini y requisar su automóvil. El sospechoso fue detenido sin oponer resistencia.
Según quedó incorporado a la investigación, durante el traslado policial manifestó que había matado a Altamirano e indicó el lugar donde había dejado el cuerpo. Esa información coincidió con el sector en el que fue encontrada la víctima.
Las pericias informáticas, los registros telefónicos, las imágenes de las cámaras y los demás elementos recolectados permitieron sostener la acusación por femicidio. La causa quedó a cargo del fiscal de Diamante, Gilberto Robledo, debido a que el crimen ocurrió dentro de esa jurisdicción.