El ahora exdirector, designado en 2024 por Javier Milei, será reemplazado por el jurista Alfredo Mario Soto. Su salida se conoce a pocas semanas de la visita presidencial a Francia y después de cuestionamientos por el clima interno.
Santiago Muzio dejó la dirección de la Casa Argentina en París, cargo para el que había sido designado en 2024 por el presidente Javier Milei. Su reemplazante será Alfredo Mario Soto, jurista y académico argentino con experiencia previa como residente de la institución.
La salida se produce a pocas semanas de la visita oficial que Milei tiene prevista realizar a Francia hacia finales de septiembre. El cambio cierra una etapa que estuvo atravesada por controversias relacionadas con el funcionamiento interno de la residencia y su vínculo con otras instituciones de la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP).
La Casa Argentina forma parte de ese complejo universitario, integrado por cerca de 50 residencias y que recibe cada año a unos 12.000 estudiantes, investigadores y artistas provenientes de alrededor de 150 países. Durante el último ciclo académico, distintos cuestionamientos pusieron a su conducción bajo observación.
Denuncias por el clima interno
Durante el ciclo 2025/2026, residentes consultados por la agencia AFP describieron un clima de temor y restricciones a la libertad de expresión dentro de la institución, al que algunos llegaron a calificar como una “minidictadura”. Esas expresiones formaron parte de las críticas dirigidas contra Santiago Muzio.
Frente a esos cuestionamientos, el entonces director había defendido públicamente su orientación de gestión ante el periódico francés Journal du Dimanche. Allí sostuvo que pretendía modificar el perfil político y cultural que, según su mirada, había predominado anteriormente en el establecimiento.
Otra controversia estuvo vinculada con el retiro de una placa colocada en 2022 en homenaje a las víctimas de la última dictadura militar argentina. La Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia (ACAF) atribuyó la decisión a Muzio y reclamó tanto la restitución del elemento como la posibilidad de realizar la tradicional ofrenda floral del 24 de marzo.
Actividades políticas y conflictos con la CIUP
Las críticas también alcanzaron el uso de los espacios de la residencia. La ACAF denunció que durante la gestión de Santiago Muzio se habilitaron actividades de formación vinculadas con organizaciones de derecha europea, entre ellas el Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas, asociado a Marion Maréchal.
En noviembre de 2025, la Casa Argentina fue además sede de un encuentro de centros de pensamiento polacos y húngaros cercanos al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. La actividad generó objeciones por una posible incompatibilidad con el reglamento interno de la residencia.
Otro foco de tensión surgió porque la institución argentina no adhirió a la carta de valores de la CIUP vinculada con la no discriminación y la laicidad. Como consecuencia, otras casas del complejo suspendieron actividades de intercambio con la residencia argentina.
El reclamo de las autoridades francesas
La situación llegó también al ámbito político francés. El alcalde de París solicitó formalmente el 30 de julio una investigación al ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, quien posteriormente confirmó que existían conversaciones con autoridades argentinas por lo ocurrido en la institución.
En este escenario se resolvió el reemplazo de Santiago Muzio por Alfredo Mario Soto. El nuevo responsable es doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales, docente universitario y vicerrector de una institución académica de Rosario.
Soto ya vivió durante varios años en la Casa Argentina y maneja el idioma francés. Esos antecedentes aparecen como elementos relevantes para la nueva etapa, que tendrá entre sus desafíos recomponer la relación con la Cité Internationale Universitaire de París y con las demás residencias que forman parte del complejo.