REDACCIÓN ELONCE
Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación, advirtió que el concurso de Granja Tres Arroyos podría demorar el cobro de deudas laborales. Además, reveló que analizan una asistencia por 180 días para los trabajadores afectados.
El concurso preventivo de Granja Tres Arroyos abrió un nuevo escenario de incertidumbre entre los trabajadores afectados por la crisis de la avícola. Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (STIA), aclaró en el programa Nunca Es Tarde de Elonce que la solicitud presentada por la compañía no implica que el proceso concursal ya esté formalmente abierto y anticipó que, de concretarse, tendrá consecuencias para quienes reclaman salarios e indemnizaciones.
"La empresa solicitó el concurso, pero eso no significa que esté realmente concursada", explicó Chamorro. Indicó que todavía deberá intervenir la Justicia, definirse el juzgado y el síndico y cumplirse con las publicaciones correspondientes. "Técnicamente no están concursados aún", remarcó.
Para el sindicato, una eventual apertura del concurso complicaría el cobro de las obligaciones pendientes. "Para nosotros es terrible porque es ir a la fila de acreedores a ver cuándo vamos a poder cobrar algo de lo que nos deben", sostuvo. Y agregó: "Son procesos largos y complejos, sobre todo entendiendo la magnitud de la empresa y que está actuando en tres provincias".
Analizan una asistencia de emergencia para trabajadores
Chamorro contó que representantes sindicales participaron de un encuentro en el Congreso Nacional convocado por la diputada Blanca Osuna, junto con federaciones y sindicatos involucrados en el conflicto. Allí se analizó la posibilidad de impulsar una ley de emergencia regional que contemple asistencia económica para los trabajadores durante 180 días.
Según explicó, una alternativa sería implementar un esquema similar al antiguo Programa de Recuperación y Sostenimiento Productivo (REPRO) para sostener ingresos mientras continúa el conflicto. También se planteó convocar a representantes del directorio de Granja Tres Arroyos para que brinden precisiones sobre la situación financiera y los eventuales inversores que, según se viene señalando, podrían participar de una salida para la compañía.
"Queremos que expliquen cosas en concreto, con algún documento, con números y cifras. Si hay posibles inversores, quiénes son y qué empresas son", reclamó Chamorro. Para el dirigente, esa información resulta fundamental para determinar si existe un plan concreto que permita recuperar la actividad.
Advierten sobre las dificultades para reactivar las plantas
El sindicalista también planteó dudas respecto de la capacidad operativa de la firma durante un eventual concurso. Mencionó como ejemplo las dificultades para afrontar servicios esenciales y describió una situación que calificó como "terrible": algunos telegramas de despido regresaron por problemas con los domicilios y, según afirmó, la compañía comunicó que no contaba con dinero para volver a enviarlos.
"Hay trabajadores que tienen que ir hasta la empresa a buscar su carta documento de despido para poder tramitar los beneficios de ANSES", afirmó. Frente a este panorama, Chamorro consideró difícil proyectar una reactivación inmediata de las plantas.
Respecto de las desvinculaciones, señaló que el sindicato no cuenta con una nómina oficial completa porque la empresa no habría entregado los listados requeridos. Según las estimaciones gremiales, el impacto se distribuye entre establecimientos de Entre Ríos y Buenos Aires.
Finalmente, Chamorro advirtió sobre la gravedad del escenario si la reestructuración judicial no prospera. "Si el concurso de acreedores no fructifica, se va a la quiebra", afirmó, aunque consideró que la compañía debería contar con alguna estrategia para intentar evitar ese desenlace.