REDACCIÓN ELONCE
El aumento de cuadros respiratorios se registró desde agosto en la demanda espontánea del Hospital San Martín. La médica Sofía Ayac explicó a Elonce cuáles fueron las patologías atendidas y qué síntomas requerían una consulta en la guardia.
El aumento de cuadros respiratorios se registró desde comienzos de agosto en la Unidad de Demanda Espontánea del Hospital San Martín de Paraná. La médica Sofía Heiak informó a Elonce que la mayoría de las consultas estuvieron vinculadas con cuadros gripales, bronquitis y neumonías.
El servicio funciona todos los días, incluidos fines de semana y feriados, de 8 a 20. La atención está a cargo de tres médicos por jornada y está dirigida a pacientes que requieren una evaluación sin turno previo.
Aunque durante las últimas semanas predominaron las afecciones respiratorias, Heiak aclaró que el espacio había funcionado como una unidad polivalente. Por ese motivo, también recibió consultas relacionadas con otras patologías y situaciones de urgencia.
Un incremento más tardío
La profesional explicó que el aumento de la demanda se produjo más tarde que en otros años. Habitualmente, las consultas respiratorias comenzaban a crecer en junio, pero durante este invierno el incremento se observó recién en agosto.
“Este invierno fue un poco más tardío. El aumento comenzó a principios o mediados de agosto, cuando generalmente estos cuadros empiezan en junio”, señaló Heiak.
Durante ese período, los profesionales atendieron principalmente casos de gripe, neumonía y bronquitis. Los pacientes presentaron fiebre, tos, congestión y dolores musculares, entre otros síntomas.
Los síntomas habituales y cuándo acudir a la guardia
Heiak explicó a Elonce que un cuadro gripal sin complicaciones podía presentar fiebre, dolor corporal, tos y congestión durante las primeras 48 o 72 horas. “Dentro de los síntomas habituales están las primeras 48 o 72 horas de fiebre, dolor de cuerpo, tos y congestión”, detalló.
No obstante, indicó que la evolución debía ser controlada y que determinados signos requerían una evaluación médica. La recomendación dependía de la intensidad de los síntomas, la duración del cuadro y las condiciones previas de cada paciente.
La médica identificó la dificultad para respirar como uno de los principales signos de alarma. También recomendó consultar cuando la fiebre persistiera durante más de tres días. “Los síntomas de alarma son principalmente la falta de aire y la persistencia de la fiebre por más de 72 horas. En esos casos, se debe consultar”, afirmó.
Ante una urgencia o un deterioro del estado general, los pacientes podían dirigirse a la Unidad de Demanda Espontánea. Para los cuadros que no requerían atención inmediata, la profesional recomendó solicitar un turno con el médico de cabecera o concurrir a un centro de salud.
Influenza A entre los casos detectados
El hospital realizó hisopados para determinar qué virus circulaban entre los pacientes con síntomas respiratorios. Según Heiak, los análisis detectaron principalmente influenza A. “Hisopamos uno o dos pacientes por día y realizamos un testeo semanal. Hubo muchos casos de influenza A, principalmente”, informó.
También se identificaron algunos casos de influenza B. En cambio, la médica indicó que no se había detectado COVID-19 dentro de los muestreos efectuados en ese período.
La profesional explicó a Elonce que la influenza puede provocar manifestaciones intensas incluso en pacientes que no desarrollaban complicaciones. “En un paciente que, por suerte, no tiene ninguna complicación, los síntomas pueden ser bastante marcados: fiebre alta, mucho dolor de cuerpo y persistencia de la tos durante dos o tres semanas”, detalló.
La duración de la tos puede extenderse más allá de la fiebre y del malestar inicial. Sin embargo, Heiak remarcó que la falta de aire o la persistencia de la temperatura elevada debían motivar una consulta.
Cómo funciona atención de la demanda espontánea
La Unidad de Demanda Espontánea (ex posta respiratoria) atiende a pacientes que necesitan atención médica y no pueden esperar la asignación de un turno programado. “Funciona como la guardia de un servicio de emergencias. Está destinada a la persona que se siente muy mal y no puede esperar un turno”, explicó la médica.
Para las consultas sin signos de urgencia, se mantienen como alternativas los consultorios con turnos programados, los médicos de cabecera y los centros de atención primaria.
El servicio funciona de lunes a lunes, desde las 8 hasta las 20, con un equipo conformado por tres profesionales en cada jornada. La organización permite recibir consultas durante los fines de semana y los feriados, además de acompañar el incremento estacional de las enfermedades respiratorias.
Heiak pidió prestar atención a la evolución de los síntomas y diferenciar los cuadros que podían ser controlados mediante una consulta programada de aquellos que requieren atención inmediata en una guardia.