REDACCIÓN ELONCE
Los cuadros respiratorios en niños incrementaron las consultas en Entre Ríos. Georgina López informó a Elonce que en el Hospital San Roque de Paraná se atienden unos 50 menores de seis años por día y que el 50% de las internaciones está relacionado con estas afecciones.
Los cuadros respiratorios en niños aumentaron las consultas en Entre Ríos durante las últimas semanas, en un contexto de bajas temperaturas y cambios bruscos en las condiciones climáticas. Unos 50 menores de seis años son atendidos por día en el Hospital San Roque de Paraná y en los centros monitoreados; y el 50% de las internaciones pediátricas corresponde a causas respiratorias.
La directora de Salud Materno Infanto Juvenil de Entre Ríos, Georgina López, explicó a Elonce que la situación es seguida mediante un monitor epidemiológico "que es de conocimiento público e interactivo". La herramienta permite conocer la demanda y organizar refuerzos en hospitales y centros de salud, "sobre todo donde hay más demanda por la extensión horaria”, señaló.
El impacto del frío y los cambios de temperatura
López indicó que la evolución de las enfermedades respiratorias está relacionada con el escenario climático. Las bajas temperaturas favorecen la permanencia de las personas en espacios cerrados y con menor renovación del aire.
“Lo epidemiológico va muy de la mano con el efecto climático y sabemos que vienen bajas temperaturas, sobre todo esta semana. Los cambios bruscos influyen en la cantidad de cuadros respiratorios”, explicó.
La funcionaria aclaró que el aumento responde a múltiples factores. “Al estar con frío nos amuchamos y compartimos los mismos ambientes. Todo eso genera, a través de distintas variables, una mayor probabilidad de contagio. Se ve en las escuelas y los jardines”, añadió.
Las edades más afectadas
Los cuadros alcanzan a niños de diferentes edades, aunque la mayor cantidad de consultas se concentra entre los menores de seis años y quienes concurren a jardines de infantes o a los primeros grados de la escuela primaria.
“Las edades son variables, pero los menores de seis años y los chicos escolarizados, que van a los jardines y a los primeros grados, son quienes se encuentran con mayor afección”, precisó López.
La demanda también se observa en el Hospital Materno Infantil San Roque y en establecimientos de la costa del Uruguay. Según la información brindada, la mitad de las internaciones pediátricas registradas tiene una causa respiratoria.
Qué virus están circulando
Las muestras tomadas a los niños internados permiten identificar los virus con mayor circulación. En ese seguimiento, la gripe ocupa el primer lugar. “Hay prevalencia de influenza, que es lo que estamos teniendo. Luego sigue el virus sincicial respiratorio y después el COVID, con casos aislados”, detalló la directora.
López aclaró que los virus continúan presentes, aunque su predominio puede variar. El coronavirus sigue detectándose, pero con una frecuencia inferior a la observada durante la pandemia.
Los síntomas de alarma y cuándo consultar por fiebre
La funcionaria recomendó consultar inmediatamente en una guardia cuando los niños presenten fiebre alta, respiración acelerada, silbidos o hundimiento del pecho. “Si hay fiebre, si hay chillido, si se hunde el pecho o si respira rápido, sí o sí debemos consultar en una guardia de emergencia”, remarcó.
También debe solicitarse atención cuando el niño tenga dificultades para realizar sus actividades habituales, alimentarse o descansar. “Que le cueste respirar, que haya chillido o que tenga dificultad para hacer sus actividades habituales es un signo de emergencia. Tenemos que consultar”, sostuvo.
López explicó que se considera fiebre alta cuando la temperatura llegaba a los 38 grados o los superaba. La persistencia del síntoma también debe ser tenida en cuenta. “Cuando hablamos de fiebre alta estamos hablando de 38 grados o un poquito más, porque generalmente los resfríos tienen algo de febrícula”, señaló.
La directora recomendó realizar una consulta cuando la fiebre se extienda durante más de 48 horas. “Tengo que estar pensando que puede haber otra cosa y por eso tengo que consultar”, indicó.
Evitar la automedicación y ventilar los espacios cerrados
Ante la aparición de síntomas, las familias deben recurrir al pediatra o médico de cabecera. La funcionaria pidió evitar la administración de medicamentos sin indicación profesional. “Si tenemos un niño con fiebre no debemos automedicarlo. Tenemos que ir con su pediatra o médico de familia de confianza”, advirtió.
Cuando los síntomas aparecen durante la jornada escolar, el niño debe retirarse de la institución y recibir una evaluación. La medida también contribuye a reducir la transmisión entre compañeros.
Entre las recomendaciones preventivas, López destacó el lavado frecuente de manos, el uso de pañuelos descartables y la necesidad de cubrirse correctamente al toser.
También aconsejó renovar el aire de las viviendas, aulas y otros espacios compartidos. “Hay que ventilar cada hora durante cinco o diez minutos”, expresó.
La calefacción intensa y la falta de ventilación pueden resecar las mucosas. Por eso, la especialista recomendó mantener los ambientes templados y permitir el ingreso periódico de aire fresco.
La importancia de la vacunación infantil
López sostuvo que la vacunación constituye una de las principales medidas para prevenir enfermedades y disminuir las complicaciones. También destacó la inmunización contra el virus sincicial respiratorio para las personas gestantes. “Cuanto mejor vacunados, alimentados y ventilados estemos, menos nos vamos a enfermar”, afirmó.
La vacunación materna contra el virus sincicial respiratorio busca proteger a los bebés durante los primeros meses de vida. Para los grupos infantiles más vulnerables también se dispone de un anticuerpo monoclonal destinado a prevenir cuadros graves.
En la oportunidad, la directora reconoció a Elonce que la pandemia por coronavirus produjo demoras en el cumplimiento del calendario de vacunación. Aunque la cobertura provincial había mejorado, todavía quedaban esquemas incompletos.
“Nuestra provincia ha venido mejorando muchísimo, pero sabemos que tenemos una deuda que viene desde el COVID. En la pandemia hubo situaciones que hicieron que nos retrasáramos con las inmunizaciones y nos ha quedado ese resabio”, explicó.
Los datos son controlados mediante el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino, conocido como SISA, y por las áreas de Epidemiología e Inmunizaciones.
Cuando el sistema detecta que un niño tenía alguna vacuna atrasada, se activan acciones para completar el esquema. Esas intervenciones son conocidas como estrategias de recupero.
“Cuando detectamos que un niño, por alguna cuestión, ha tenido un atraso en alguna vacuna, que pueden ser meses, de inmediato se agiliza el sistema y se lo vacuna”, precisó López.
La funcionaria pidió aprovechar los controles requeridos para el ingreso escolar y concurrir a los vacunatorios. “Si está el calendario y tenemos el vacunatorio cerca, debemos ir para ingresar al colegio con todo el calendario completo y no llegar al recupero”, concluyó.