REDACCIÓN ELONCE
En el Día de la Obstetricia, la doctora Mercedes Cabrera explicó a Elonce cómo cambió la especialidad y destacó la escucha, el parto respetado y los avances tecnológicos.
Cada 31 de agosto se conmemora el Día de la Obstetricia y la embarazada, una jornada destinada a reconocer el trabajo de quienes acompañan los procesos de gestación y a reflexionar sobre los cambios que atravesó la especialidad. En ese marco, la doctora Mercedes Cabrera, médica tocoginecóloga y especialista en medicina reproductiva, dialogó con Elonce sobre los nuevos desafíos de la profesión.
“Para nosotros es un día de mucha reflexión y de renovar nuestro compromiso”, expresó Cabrera. En ese sentido, remarcó que actualmente la tarea de los profesionales excede ampliamente el seguimiento médico durante los nueve meses de embarazo.
“La obstetricia no es solamente el control de un embarazo, que esté todo bien, sino que arranca desde el deseo de gestar y todo lo que este proceso conlleva”, sostuvo. Asimismo, destacó la importancia de “escuchar, aprender a entender qué es el deseo del paciente, qué es lo que necesita y poder acompañarlo en este proceso de la gestación”.
Los cambios en la obstetricia y el aporte de la tecnología
Al analizar la evolución de la especialidad durante los últimos años, Cabrera aseguró que la actividad experimentó importantes transformaciones, tanto por el acceso de los pacientes a mayor información como por los avances científicos y tecnológicos.
“Nuestra labor se ha transformado sustancialmente, primero por la información”, explicó. Según indicó, quienes desean un embarazo y tienen dificultades para conseguirlo cuentan actualmente con mayores posibilidades de conocer las coberturas disponibles y las diferentes alternativas de tratamiento.
A ello se sumó la incorporación de nuevas herramientas en la medicina reproductiva. “Se ha incorporado mucho lo que tiene que ver con tecnología, en cuanto al desarrollo de los embriones, inteligencia artificial, todo en pos de poder lograr el objetivo principal que es llevar adelante un embarazo”, señaló la especialista.
El parto respetado y el derecho a decidir
Otro de los aspectos destacados por Cabrera fue el avance del denominado parto respetado. La profesional explicó que el concepto está estrechamente relacionado con reconocer a la persona gestante como protagonista de las decisiones vinculadas con su embarazo y el nacimiento.
“El derecho del paciente, el derecho a ser escuchado, es lo que prima”, afirmó. Al comparar la actualidad con prácticas de otras épocas, recordó: “Antes existía esta cuestión como hegemónica, que lo que decía el médico es lo que se hacía”.
Frente a ese modelo, Cabrera sostuvo que actualmente se busca construir otra relación entre profesionales y pacientes. “Hoy lo que más queremos es que sea un consultorio abierto, es decir, cuál es el deseo y nosotros poder acompañar siempre y cuando la biología, la ciencia, permita lo que el paciente también quiere”, manifestó.
En esa línea, agregó que el parto respetado implicó “respetar los tiempos, respetar las formas, respetar el deseo de cómo dar a luz a un niño después de todo este proceso de gestación. Eso es lo que significa parto respetado, es poder escuchar al paciente y poder seguir lo que tiene que ver con sus deseos”, sintetizó.
Una profesión atravesada por momentos difíciles y gratificantes
Durante la entrevista con Elonce, Cabrera también se refirió al aspecto humano de su profesión y reconoció que el trabajo en medicina reproductiva incluye situaciones complejas, especialmente cuando los tratamientos no consiguen el resultado esperado.
“Este trabajo a mí me apasiona. Tiene sus momentos difíciles en los cuales los resultados no se logran porque no todas las pacientes que hacen tratamiento embarazan”, mencionó pero agregó que existen experiencias que representan una enorme satisfacción después de acompañar durante meses o años a quienes buscan tener un hijo. “De repente abrís la puerta del consultorio y te están esperando para mostrarte al niño o a la niña que puede tener un año, semanas, días o tienen 14, 15 años”, relató.
Para Cabrera, observar posteriormente el crecimiento de esos niños representa uno de los mayores estímulos de su tarea profesional. “Haber acompañado ese proceso para nosotros es muy gratificante”, expresó y añadió que recibir fotografías de cumpleaños de los chicos “es lo que nos da como la energía para seguir”.
Una vocación que comenzó durante la secundaria
La especialista también recordó cómo surgió su interés por la medicina reproductiva. Según contó, la decisión apareció mucho antes de comenzar sus estudios universitarios y estuvo vinculada con una clase que recibió durante la escuela secundaria.
“Yo desde la secundaria, en una clase de biología, cuando entendí lo que era la formación del embrión, tenía clarísimo que esa era mi especialidad e hice medicina teniendo ese deseo”, recordó.
Cabrera afirmó que, pese a los años de formación y experiencia, el origen de la vida continúa siendo un fenómeno capaz de sorprender a quienes trabajan en esta especialidad. “El milagro de la vida es lo que siempre te sorprende y lo que nunca dejamos de estudiar porque es lo que verdaderamente impacta en esta profesión”, manifestó.
Finalmente, valoró especialmente la confianza depositada por quienes atraviesan estos procesos. “Que el paciente confíe en nosotros para poder acompañar este proceso es algo que te gratifica un montón el día a día”, expresó.
Antes de finalizar, Cabrera dejó un mensaje por la fecha conmemorativa: “Saludo a todos nuestros colegas y a todas las gestantes y las que tienen ese deseo de gestar, que también es un día para reflexionar y para entender que esto es un proceso y que vale la pena desarrollarlo”. Elonce.com