REDACCIÓN ELONCE
Juan Alberto Villagra y Macarena González cuestionaron ante Elonce el operativo que demolió la construcción que habían levantado en inmediaciones de calle Darwin y el arroyo Las Viejas. Aseguraron que vivían allí con sus dos hijos y afirmaron que habían recibido autorización para continuar la obra.
La vivienda demolida en Ciudad Perdida durante un operativo realizado por la Municipalidad de Paraná con acompañamiento policial generó el reclamo de Juan Alberto Villagra y Macarena González, quienes afirmaron ante Elonce que residían en el lugar junto a sus dos hijos. La construcción estaba emplazada sobre un terreno de propiedad municipal, en inmediaciones de calle Darwin y el arroyo Las Viejas, donde está proyectado un espacio verde.
El procedimiento había sido explicado previamente por el subsecretario municipal de Control Urbano, Lautaro López, quien sostuvo a Elonce que desde marzo se realizaba un seguimiento de la ocupación y que el responsable había sido notificado para detener la construcción. Sin embargo, Villagra brindó una versión diferente y aseguró que nunca le informaron formalmente que debía dejar de edificar.
“Lo que me sucedió hoy fue que me estaba construyendo mi casa, viene la Policía a toda la fuerza, me despierta con la máquina y que me tenían que tirar la vivienda abajo”, relató Villagra a Elonce. Además, afirmó que durante los últimos años había realizado distintas gestiones ante organismos públicos para intentar regularizar su situación.
La versión de la familia sobre el terreno
Villagra aseguró que llevaba varios años trabajando para acondicionar el lugar y construir allí su vivienda. “A mí esto no lo hizo la municipalidad porque ahí va el arroyo, es un terreno que yo lo hice con sacrificio, tres años trabajando para hacer esto”, manifestó. Según explicó, primero residió en una casilla y posteriormente comenzó a levantar una construcción de material.
“Hace dos años y meses de que empezó la obra yo estoy viviendo ahí, tenía una casilla, empecé a levantar porque supuestamente había autoridades que decían que sí, otras que no”, sostuvo. En ese sentido, afirmó que posteriormente recibió indicaciones que interpretó como una autorización para continuar: “Hace menos del año pasado me dijeron que sí que estaba bien, que reserve el terreno, lo midieron, me censaron y tomaron todas las medidas para que siga construyendo tranquilo”.
Desde el Municipio, en cambio, habían indicado que la construcción avanzaba sobre un espacio perteneciente al Estado municipal y que el ocupante había sido notificado en marzo para que no continuara con los trabajos. López había señalado que, ante la continuidad de la obra, se resolvió concretar el operativo de liberación del espacio público.
Cuestionaron la notificación municipal
Villagra negó haber sido advertido de manera explícita sobre la prohibición de continuar construyendo. “Ahora resulta que viene de repente Control Urbano con las autoridades y todo y que yo estaba notificado que no podía edificar, a mí nunca me notificaron que no podía edificar”, afirmó.
El hombre reconoció haber firmado un documento durante una intervención anterior, aunque sostuvo que desconocía que ese escrito implicara aceptar la prohibición de construir. “Me identificaron, me pidieron nombre y apellido para saber con la Policía quién era el que estaba ahí, no más, no me identificaron, no me reservaron nada, nunca me dijeron no podía edificar”, expresó.
Asimismo, explicó que realizaba trabajos informales y que decidió instalarse allí porque no contaba con una vivienda propia. “Yo trabajo de changas, hago lo que puedo, gané ese terrenito ahí porque no tengo vivienda”, manifestó. También recordó que anteriormente había atravesado las consecuencias de un anegamiento mientras residía en otro lugar y sostuvo que desde entonces buscaba una solución habitacional.
“Somos cuatro”, contó el damnificado
La pareja aseguró que en la vivienda residían cuatro personas: ellos y sus dos hijos, un niño de dos años y una niña de seis. Según relató Villagra, el procedimiento comenzó durante la mañana y la familia debió retirar sus pertenencias mientras avanzaba el operativo.
“Nos levantamos con los policías adentro, pateándonos la puerta como que si era un allanamiento”, afirmó. Luego añadió: “Están teniendo que sacar las criaturas al medio de la helada. Y no nos dieron tiempo, vinieron con un tiempo récord a tirar las cosas abajo, a mí me destrozaron casi todo porque no alcancé ni a sacar la cama, yo saqué un colchón nomás”.
El testimonio difirió de la versión brindada por Control Urbano, desde donde se había indicado que el procedimiento se desarrolló “con total normalidad” y que, antes de remover la construcción, se dialogó con el ocupante y se colaboró para retirar sus pertenencias.
Aseguró que llevaba dos años construyendo
Villagra indicó que había comenzado a adquirir los materiales tiempo antes y que avanzó con la obra cuando, según sostuvo, recibió el visto bueno para hacerlo. “Yo estoy iniciando ya va a ser dos años porque yo tenía todos los materiales pagos, iba pagando de a poco hasta que me dieron el sí para construir”, explicó.
Según su relato, durante ese período distintas personas vinculadas a organismos públicos observaron el avance de la construcción sin indicarle que debía detenerse. “Ellos vieron que estaba continuando, no se acercó ninguna autoridad a decirme 'Negro, pará, no podés construir'”, afirmó.
La familia sostuvo además que, tras la demolición, parte de sus pertenencias quedó a la intemperie. “Tenemos todas las cosas allá afuera, podés grabar, tenemos todo tirado allá afuera, todo, cama, ropero, cocina, todo, todo tenemos tirado afuera, lo que nos dejaron”, expresó.
El reclamo por una solución habitacional
Villagra también aseguró que durante el procedimiento se retiraron elementos que utilizaban cotidianamente. “Me llevaron la cocina, el microondas, me llevaron pava eléctrica, todo lo que yo tengo que es necesario y fundamental para una casa, eso todo me lo llevaron. Lo cargaron con la máquina, en la topadora, con escombro, todo al camión”, denunció.
Ante esa situación, pidió una respuesta para poder resguardar a sus hijos y recuperar condiciones mínimas de habitabilidad. “¿Y quién me soluciona todos esos problemas? Ahora yo no tengo ni siquiera para hacer una comida a mis hijos. Yo quiero una solución”, manifestó.
Finalmente, sostuvo que funcionarios que participaron del procedimiento tomaron su teléfono y se comprometieron a evaluar alternativas. “Me iban a brindar una solución, que espere, llevaron mi teléfono, y bueno, yo les dije, al menos que me traigan para hacer un techo, para poner y resguardar las cosas, porque en este momento no tenemos nada”, concluyó ante Elonce.