River volvió a perder y sumó su cuarta derrota consecutiva en competencias organizadas por la AFA. Gimnasia se impuso 1-0 en La Plata con un gol de Alexis Steimbach y agravó el delicado presente del equipo dirigido por Eduardo Coudet.
River volvió a perder y el momento futbolístico del equipo de Eduardo Coudet continúa agravándose. El conjunto de Núñez cayó 1-0 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata en el estadio Juan Carmelo Zerillo, por la segunda fecha del Torneo Clausura, y acumuló su cuarta derrota consecutiva en competencias organizadas por la AFA. El único tanto del encuentro lo convirtió Alexis Steimbach a los 80 minutos, en un resultado que volvió a dejar expuestas las dificultades del Millonario para transformar el dominio de la pelota en situaciones claras de gol.
Con la obligación de recuperarse tras un inicio de campeonato adverso, River asumió el protagonismo desde el comienzo. Se adueñó de la posesión, adelantó sus líneas y ejerció una presión alta que obligó al conjunto platense a replegarse cerca de su área durante buena parte del primer tiempo.
Sin embargo, el dominio territorial no se tradujo en peligro concreto. El equipo visitante movió la pelota con criterio, pero volvió a mostrar problemas para romper líneas defensivas y generar profundidad en los metros finales, una falencia que viene repitiéndose desde hace varios partidos.
Un primer tiempo equilibrado y con oportunidades para ambos
Con el correr de los minutos, Gimnasia logró acomodarse en el encuentro y comenzó a aprovechar los espacios que dejaba River en cada avance. A partir de rápidas transiciones ofensivas, el Lobo equilibró el desarrollo y también generó situaciones de riesgo.
La oportunidad más clara del primer tiempo fue para River. Luego de una buena acción colectiva, Lucas Beltrán recibió dentro del área chica, pero definió desviado cuando parecía tener el gol a su disposición. La respuesta del equipo platense llegó antes del descanso con una inmejorable ocasión desperdiciada por Ignacio Miramón, que no logró capitalizar un ataque rápido.
El empate parcial reflejaba un desarrollo parejo, aunque River seguía evidenciando dificultades para imponer condiciones frente a un rival que apostaba al orden defensivo y a la velocidad para lastimar de contraataque.
El gol que cambió el partido
En el complemento, River volvió a instalarse en campo rival e intentó aumentar la intensidad ofensiva. Sin embargo, las imprecisiones continuaron marcando el desarrollo del equipo de Coudet, que tampoco encontró soluciones con las variantes realizadas desde el banco.
El panorama se complicó aún más con la salida de Marcos Acuña por una molestia física. En su lugar ingresó Facundo González, mientras que Rafael Santos Borré reemplazó a Lucas Beltrán con el objetivo de darle mayor presencia al ataque.
Cuando el partido transitaba su tramo decisivo, Gimnasia encontró la diferencia. A los 80 minutos, Maximiliano Zalazar desbordó por la derecha y envió un preciso centro al segundo palo. Allí apareció Alexis Steimbach, completamente libre de marca, para conectar de cabeza y vencer al arquero millonario, estableciendo el 1-0 definitivo.
River no logró reaccionar y profundizó su crisis
El gol fortaleció al conjunto dirigido por el Lobo, que incluso estuvo muy cerca de ampliar la ventaja pocos minutos después. Otra intervención de Steimbach terminó con un remate que impactó en el travesaño y mantuvo con vida a River hasta el final.
En los últimos minutos, el Millonario buscó el empate a través de centros y pelotas detenidas, aunque volvió a carecer de claridad en los metros finales. La ocasión más importante llegó ya en tiempo de descuento, cuando un remate con destino de gol fue despejado sobre la línea por un defensor de Gimnasia, evitando la igualdad.
La derrota profundizó el delicado presente del conjunto de Núñez. El equipo de Eduardo Coudet acumuló cuatro caídas consecutivas en competencias organizadas por la AFA: la final del Torneo Apertura frente a Belgrano, la eliminación ante Aldosivi por la Copa Argentina, el debut en el Torneo Clausura frente a Barracas Central como local y ahora la derrota frente a Gimnasia en La Plata.
Más allá de los nombres y las variantes tácticas, River continúa sin encontrar funcionamiento colectivo ni eficacia ofensiva. Con apenas dos fechas disputadas en el Clausura, el equipo ya quedó obligado a reaccionar para evitar que la crisis deportiva siga profundizándose y complique sus aspiraciones en el campeonato.