Irán cerró el estrecho de Ormuz tras denunciar que Estados Unidos incumplió parte del acuerdo preliminar de paz alcanzado esta semana. La medida fue anunciada luego de nuevos ataques de Israel en el sur del Líbano y genera preocupación por una posible escalada del conflicto en la región.
Irán cerró el estrecho de Ormuz en una decisión que profundiza la tensión geopolítica en Medio Oriente y amenaza con complicar los esfuerzos diplomáticos que buscaban poner fin a meses de enfrentamientos en distintos frentes de la región. El anuncio fue realizado por el Ejército iraní, que acusó a Estados Unidos de incumplir compromisos asumidos en el marco de un acuerdo preliminar de paz firmado días atrás.
La medida se conoció luego de una nueva serie de ataques lanzados por Israel contra objetivos vinculados a Hezbollah en el sur del Líbano. Desde Teherán sostienen que el memorando de entendimiento alcanzado entre ambos países contemplaba un alto al fuego generalizado, incluyendo el territorio libanés, una condición considerada clave por las autoridades iraníes.
A través de un comunicado difundido por la televisión estatal, el Ejército iraní informó que el estrecho de Ormuz “será cerrado al paso de navíos” y señaló que la decisión constituye una respuesta directa a lo que definió como un incumplimiento por parte de Estados Unidos. Además, advirtió que podrían adoptarse nuevas medidas si continúan las acciones militares en la región.
Crece la incertidumbre tras el quiebre de la tregua
La crisis se agravó apenas horas después de que funcionarios estadounidenses anunciaran un alto el fuego entre Israel y Hezbollah. Según trascendió, ambas partes habían manifestado su disposición a respetar la tregua con el objetivo de reducir la violencia y abrir una nueva instancia de diálogo diplomático.
Sin embargo, el acuerdo comenzó a resquebrajarse rápidamente. El ejército israelí informó que durante la noche se registró el lanzamiento de más de 50 proyectiles por parte de Hezbollah contra posiciones militares ubicadas en el sur del Líbano. En respuesta, las fuerzas israelíes llevaron adelante una serie de bombardeos sobre distintos puntos de la zona.
La agencia estatal libanesa NNA reportó ataques en una veintena de localidades del sur del país. Estos nuevos enfrentamientos generaron preocupación entre los mediadores internacionales que venían impulsando negociaciones para evitar una escalada regional de mayores dimensiones.
El acuerdo entre Irán y Estados Unidos, en riesgo
La reanudación de las hostilidades también impactó directamente sobre el proceso de negociación entre Teherán y Washington. La nueva ronda de conversaciones que debía comenzar el viernes en Suiza fue aplazada de manera indefinida luego de los últimos acontecimientos registrados en el Líbano.
El encuentro tenía previsto contar con la participación del vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien finalmente canceló su viaje. La suspensión fue interpretada como una señal de las dificultades que atraviesa el proceso diplomático en medio del recrudecimiento de la violencia.
De acuerdo con medios estadounidenses, el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner analizaban alternativas para mantener abiertos los canales de diálogo y evitar el colapso definitivo del acuerdo preliminar alcanzado esta semana.