Se trata de tres hombres de nacionalidad italiana y cuatro franceses, entre ellos dos hermanos, perdieron la vida entre 400 y 4000 metros de altura. En uno de los casos se habrían resbalado y otros habrían caído tras un desprendimiento.
Una serie de accidentes fatales en los Alpes encendió las alarmas de las autoridades europeas: siete escaladores murieron en menos de 24 horas en distintos episodios ocurridos entre el viernes y el sábado en tres de las montañas más emblemáticas del continente: el Mont Blanc, el Cervino y el Gran Paradiso.
El hecho más grave ocurrió en el macizo italiano del Gran Paradiso, de 4061 metros de altura, donde tres escaladores perdieron la vida tras caer unos 400 metros por la cara norte. Las víctimas fueron identificadas como Sergio Martinelli (29), Maicol Zenatti (39) y Antonio Sardano (49), todos de nacionalidad italiana y unidos por su pasión por el montañismo.
Según explicó el director del equipo de rescate del Valle de Aosta, Paolo Comune, se presume que uno de los montañistas resbaló, provocando la caída del resto del grupo. Los cuerpos fueron hallados al pie de la montaña luego de que sus familias alertaran por la falta de contacto.
Dos hermanos perdieron la vida
Horas más tarde, en el macizo del Mont Blanc, dos hermanos franceses de 24 y 25 años murieron mientras ascendían al Mont Maudit (4465 metros), tras ser alcanzados por una nevada o un posible desprendimiento de rocas en la arista Kuffner, una exigente ruta de alta montaña.
La muerte de otros dos franceses
En otro episodio ocurrido en la misma zona, un escalador francés falleció tras caer desde el espolón de Brenva, en la vertiente italiana del Mont Blanc, desde una altura aproximada de 1000 metros. Su compañera, una mujer de 37 años, resultó ilesa pero debió ser rescatada en helicóptero.
Casi en simultáneo, en el Cervino, otro montañista francés murió al precipitarse en el sector del Pic Tyndall, por causas que aún se investigan. Su compañero, que había quedado en el refugio por agotamiento, presenció el hecho junto a un guía que dio aviso a los rescatistas.
Hipótesis
Especialistas advirtieron que las condiciones actuales de la montaña, marcadas por la escasa nieve y el avance de la temporada, obligan a extremar las precauciones, ya que los ascensos presentan características propias de meses más avanzados como julio o agosto.
Las autoridades continúan evaluando los operativos de seguridad y rescate en la región ante la seguidilla de tragedias que conmociona al montañismo europeo.