REDACCIÓN ELONCE
La Asociación Argentina de Árbitros de Básquet filial Paraná repudió los hechos de violencia sufridos por dos jueces tras el partido entre Unión de Crespo y Olimpia. Además, declaró el estado de alerta y anunció el cese de actividades hasta que existan garantías de seguridad.
Árbitros de Paraná suspendieron actividades tras agresiones en un partido de primera división disputado entre Unión de Crespo y Olimpia de Paraná. La decisión fue comunicada oficialmente por la Asociación Argentina de Árbitros de Básquet filial Paraná y el Colegio de Árbitros, luego de denunciar graves hechos de violencia ocurridos al finalizar el encuentro.
Según detallaron en un comunicado, los árbitros Claudio Páez y Diego Ruberto fueron víctimas de agresiones físicas, verbales y amenazas cuando se retiraban de las instalaciones deportivas tras cumplir con sus tareas arbitrales.
Desde la entidad calificaron lo sucedido como un episodio “cobarde, lamentable e inaceptable” y expresaron su más enérgico repudio a los hechos protagonizados por simpatizantes locales.
Denunciaron persecuciones y golpes
De acuerdo con el relato difundido por la filial Paraná, la situación comenzó cuando los jueces abandonaban el estadio y fueron hostigados e insultados por un grupo de personas. La tensión aumentó rápidamente hasta derivar en agresiones físicas.
El comunicado sostuvo que uno de los árbitros fue rodeado por aproximadamente seis simpatizantes y recibió un golpe de puño en la cabeza por la espalda. Tras la agresión, debió correr varias cuadras para preservar su integridad física mientras era perseguido por los atacantes.
Según la denuncia, el juez recorrió cerca de cuatro cuadras hasta que una persona vinculada al club logró interceptarlo y brindarle resguardo. En paralelo, el otro integrante de la dupla arbitral fue asistido por Marcos Percara, quien lo protegió en su vehículo particular.
Destacaron la ayuda de personas que intervinieron
La Asociación de Árbitros agradeció especialmente la intervención de Marcos Percara y de otra persona perteneciente a la institución deportiva, quienes colaboraron para evitar que la situación tuviera consecuencias aún más graves.
Incluso, indicaron que los intentos de agresión continuaron mientras uno de los jueces permanecía dentro del automóvil, ya que los atacantes habrían golpeado el vehículo durante el episodio.
“EL BÁSQUET NO ES ESTO. No podemos, ni vamos a normalizar, que salir a dirigir un partido implique poner en riesgo nuestra integridad física o nuestra vida”, manifestaron desde la organización arbitral al expresar su preocupación por la escalada de violencia.
Estado de alerta y suspensión de servicios
A raíz de lo ocurrido, la filial Paraná y el Colegio de Árbitros resolvieron declararse en estado de alerta y suspender la prestación de servicios en todas las categorías de competencia.
La medida se mantendrá vigente hasta que las autoridades correspondientes implementen protocolos de seguridad que garanticen plenamente la integridad física de los árbitros en cada partido.
“Necesitamos garantías reales de seguridad para poder ejercer nuestra labor. No podemos esperar a que ocurra una tragedia para actuar”, señalaron en el documento. Asimismo, exigieron medidas urgentes y ejemplificadoras por parte de asociaciones, clubes y organismos competentes para evitar que hechos de estas características vuelvan a repetirse en el básquet entrerriano.