Una mujer descendió de un colectivo al ver cómo maltrataban a una cachorra. La rescató, enfrentó amenazas y logró salvarle la vida.
Una mujer protagonizó un heroico rescate al salvar a una cachorra que era utilizada para pedir dinero en la vía pública y sufría constantes maltratos. El animal, que apenas tenía unas semanas de vida, logró recuperarse tras 45 días de tratamiento intensivo.
Mientras se desplazaba en una unidad de la línea 152, en Buenos Aires, vio a tres hombres que manipulaban a una perrita de pocas semanas de vida de manera violenta. Según relató, los sujetos la arrojaban por el aire y la utilizaban para exigir dinero a los transeúntes.
Sin dudar, la mujer descendió del transporte y decidió intervenir para intentar salvar al animal.
“Esta perra ya no nos garpa”
Al acercarse, comprobó que la situación era aún más grave. Los hombres amenazaban con lastimar a la cachorra si no recibían dinero y repetían una frase que la impactó profundamente: “Esta perra ya no nos garpa”.
Silvana recordó que los sujetos aseguraban que iban a prender fuego al animal o arrojarlo a una avenida si las personas no les entregaban dinero.
Frente a la imposibilidad de dialogar con ellos, esperó una oportunidad para actuar. Cuando volvieron a lanzar a la perrita por el aire, decidió intervenir.
“La atajé en el aire y salí corriendo”
La mujer logró tomar a la cachorra en pleno vuelo y escapó del lugar. Más tarde relató: “La atajé en el aire y salí corriendo”. Tras el rescate, buscó refugio en un comercio cercano y solicitó ayuda policial debido a las amenazas que comenzó a recibir.
Con protección policial, trasladó a la perrita a una clínica veterinaria de Olivos, donde recibió las primeras atenciones médicas.
Un cuadro delicado
Los profesionales determinaron que la cachorra tenía alrededor de cuatro semanas de vida y pesaba apenas 1,2 kilos.
Aunque no presentaba secuelas físicas por los golpes sufridos, padecía una severa parasitosis y Ehrlichiosis, una enfermedad infecciosa transmitida por garrapatas que puede afectar a distintos órganos.
Con el correr de los días, su estado de salud se agravó y debió permanecer internada. Recibió transfusiones de sangre y plasma, fluidoterapia y un tratamiento intensivo para intentar revertir el cuadro.
Cuarenta y cinco días de lucha
Silvana decidió hacerse cargo de la recuperación y bautizó a la perrita como Pampa. Durante un mes y medio realizó visitas constantes a la veterinaria para que recibiera antibióticos, vitaminas, protectores gástricos y otros medicamentos necesarios para su recuperación.
La mujer recordó que muchas veces debía trasladarla caminando o escondida en un bolso para poder viajar en colectivo, ya que algunos choferes le negaban el acceso con el animal.
Una nueva vida
Meses después del rescate, la realidad de Pampa es completamente diferente. Según contó Silvana, la perrita dejó atrás la enfermedad y hoy vive rodeada de afecto junto a una familia y otros dos perros.
“¡La vida de Pampa hoy es maravillosa!”, expresó emocionada la mujer, quien destacó que la cachorra disfruta de los paseos, los juegos y la compañía de quienes la adoptaron. Aunque todavía conserva algunas conductas propias de su pasado en la calle, como desconfiar de los desconocidos o buscar comida donde puede, logró superar una historia marcada por el maltrato y encontrar una segunda oportunidad. (La Nación)