La fiscal federal Josefina Minatta solicitó condenas de cumplimiento efectivo para Roberto Caserotto y Néstor Gómez del Junco por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura en Concepción del Uruguay.
En el marco del juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay, la fiscal federal Josefina Minatta solicitó penas de 20 años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua para los exgendarmes Roberto Oscar Caserotto y Néstor Alfredo Gómez del Junco, acusados de participar en secuestros, tormentos, allanamientos ilegales y asociación ilícita durante la última dictadura militar.
Durante un alegato que se extendió por más de dos horas, la representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que ambos imputados integraban el Escuadrón 6 de Gendarmería Nacional con asiento en Concepción del Uruguay y tuvieron participación activa en operativos represivos desplegados entre 1977 y 1978 contra militantes políticos y sus familias, según publicó La Pirámide.
“Una pena más exigua sería banalizar los crímenes de masa que han sucedido en nuestro país”, afirmó Minatta al fundamentar el pedido de condena. Además, remarcó que los hechos investigados constituyen delitos de lesa humanidad y que las penas deben ser de cumplimiento efectivo y en cárcel común.
“La noche del cumpleaños”
Uno de los hechos centrales reconstruidos durante el alegato ocurrió el 14 de mayo de 1977 en la vivienda de la familia Montesino, donde se celebraba el cumpleaños de Mirta Bochatay y participaban militantes del Partido Comunista.
Según detalló la fiscal, personal de Gendarmería y del Ejército irrumpió violentamente en el domicilio, apagó el asado con bebidas que estaban sobre la mesa y detuvo a Roberto Montesino, Carlos Stur, Juan Bautista Echeverría, Eladio Bochatay, Raúl y Jorge Impini, Raúl Jáuregui, Rodolfo Saldarrelli, Mirta Bochatay y Berta Muñoz.
Minatta también hizo especial hincapié en la situación atravesada por Gabriela y Daniel Montesino, hijos de una de las víctimas, quienes tenían apenas 4 y 7 años al momento del operativo. De acuerdo a la acusación, ambos permanecieron privados de la libertad dentro de la vivienda durante varios días y Gabriela fue amenazada con un arma mientras lloraba.
Los hombres secuestrados fueron trasladados inicialmente al Escuadrón 6 y luego a la Unidad Penal N°4, donde, según describió la fiscal, fueron sometidos a golpes, culatazos, simulacros de fusilamiento, aislamiento y torturas físicas y psicológicas.
Torturas, sitios de memoria y nuevos hechos bajo investigación
El segundo tramo de la acusación refiere al secuestro de Carlos Stur y Juan Bautista Echeverría ocurrido el 28 de enero de 1978 en el balneario Banco Pelay. Según expuso Minatta, ambos fueron llevados posteriormente a una vivienda donde sufrieron severas torturas.
En ese contexto, la fiscal recordó que Stur declaró haber visto a Gómez del Junco utilizando una picana eléctrica durante los interrogatorios. El alegato también describió amenazas, golpizas extremas y distintos métodos de tormento aplicados sobre las víctimas.
Además de las condenas, el Ministerio Público Fiscal solicitó que, una vez firme la sentencia, ambos imputados sean dados de baja de la Gendarmería Nacional y que distintos espacios utilizados durante el terrorismo de Estado sean señalizados como sitios de memoria.
Entre esos lugares mencionó el Escuadrón 6 de Gendarmería, la Unidad Penal N°4, una vivienda ubicada en las afueras de Concepción del Uruguay y el balneario Banco Pelay.
Asimismo, Minatta pidió que se profundicen investigaciones sobre otros hechos relatados durante el juicio por víctimas y testigos que todavía no fueron
incorporados a expedientes judiciales. En el cierre de su exposición, recordó a militantes desaparecidos vinculados al Partido Comunista y al Partido Comunista Marxista Leninista y afirmó que sus integrantes “fueron brutalmente perseguidos, encarcelados y severamente torturados”.
La causa continuará ahora en la etapa de alegatos ante el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay.