Los pasajeros demorados tras un vuelo procedente de Panamá negaron haber mantenido relaciones sexuales a bordo y denunciaron a una azafata, a la PSA y a la aerolínea. Los detalles de la contradenuncia que radicarán los involucrados en supuesto escándalo sexual.
El supuesto “escándalo sexual” ocurrido durante un vuelo de Copa Airlines que aterrizó el sábado en el Aeropuerto Internacional de Rosario dio un giro inesperado. Los dos pasajeros señalados por presuntas exhibiciones obscenas negaron los hechos y aseguraron que todo se trató de una falsa denuncia realizada por una azafata tras una discusión ocurrida durante el viaje.
Según reveló Aire de Santa Fe, el hombre de 55 años y la mujer de 60, que habían sido demorados al arribar desde Panamá, preparaban una contradenuncia judicial contra el personal de la aerolínea y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
De acuerdo con la nueva versión, nunca existió una situación sexual dentro de la aeronave y el conflicto se habría originado luego de que el pasajero solicitara un vaso de whisky a una integrante de la tripulación.
La versión de los pasajeros
Según el relato brindado por el hombre involucrado, la azafata se negó a entregarle la bebida y a partir de allí se produjo una fuerte discusión verbal. Posteriormente, la trabajadora habría informado al comandante del vuelo que el pasajero se estaba masturbando.
En medio de esa situación, la mujer que viajaba junto a él se despertó y, al intentar averiguar qué sucedía, terminó involucrada en la acusación. Los pasajeros sostuvieron que jamás mantuvieron relaciones sexuales ni realizaron exhibiciones obscenas durante el vuelo.
La noticia había generado amplia repercusión luego de conocerse que ambos fueron demorados apenas descendieron de la aeronave en Rosario.
Denuncian maltrato y privación ilegítima
Los pasajeros también denunciaron el accionar de la PSA tras el aterrizaje. Según indicaron, permanecieron varias horas incomunicados en una dependencia policial y no pudieron acceder de inmediato a un teléfono para contactar a un abogado.
La presentación judicial apuntará contra la azafata por presunto falso testimonio, aunque también incluiría cuestionamientos al comandante del vuelo y al procedimiento realizado por la fuerza de seguridad aeroportuaria.
Lo que inicialmente fue presentado como un episodio insólito ocurrido en primera clase ahora derivó en un conflicto judicial que podría avanzar por presunta privación ilegítima de la libertad y daños a la imagen de los pasajeros involucrados.
Los pasajeros, identificados como Mauricio y Sandra, fueron demorados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria acusados de protagonizar exhibiciones obscenas.
Mauricio tiene 54 años, es de Rosario y se desempeña como arquitecto y jefe de obra ferroviaria. Por su parte, Sandra tiene 59 años, es divorciada y también vive en el centro de Rosario. Se dedica al cuidado de adultos mayores y es dueña de un centro de día y rehabilitación.
Al momento de la detención, él viajaba desde Estados y ella, desde México; ambos hicieron escala en Panamá para regresar a la ciudad santafesina.