REDACCIÓN ELONCE
El Plan Urbano Ambiental de Paraná avanzó con su última jornada participativa en Sala Mayo, consolidando el aporte ciudadano para definir políticas a largo plazo.
El Plan Urbano Ambiental de Paraná dio un paso clave este martes con la realización de su última jornada participativa en Sala Mayo, marcando el cierre de un proceso que incluyó múltiples instancias de diálogo entre autoridades, instituciones y vecinos. Este encuentro se enmarca en una estrategia que busca consolidar políticas públicas con una mirada ambiental y consensuada para el desarrollo de la ciudad.
El secretario de Planificación e Infraestructura municipal, Eduardo Loréfice, destacó la importancia del proceso participativo y remarcó que se trató del séptimo encuentro abierto a la comunidad. Según explicó, la convocatoria fue amplia y reflejó un fuerte interés ciudadano en la construcción de un Plan Urbano Ambiental con proyección a largo plazo.
“Estamos hablando de políticas de Estado para la ciudad, elaboradas con consenso y con una mirada ambiental que es el objetivo central”, señaló el funcionario, quien además subrayó que este tipo de instancias fortalece la continuidad de las iniciativas más allá de los cambios de gestión.
Participación ciudadana como eje del Plan Urbano Ambiental
Durante el proceso, se promovió la intervención de diversos sectores, incluyendo vecinales, organizaciones sociales y entidades intermedias. En ese sentido, Loréfice valoró especialmente el rol de la Asamblea Ciudadana Vecinalista y otras instituciones, a las que consideró fundamentales para enriquecer el debate y aportar distintas perspectivas.
El funcionario sostuvo que este modelo participativo permite construir consensos duraderos, incluso en contextos donde pueden existir diferencias. “La idea es nutrirse del debate, porque no siempre vamos a estar de acuerdo, pero es a través del consenso que se puede avanzar en una visión común de ciudad”, explicó.
Además, remarcó que el plan no pretende ser una iniciativa “fundacional”, sino una herramienta flexible que pueda adaptarse con el tiempo y enriquecerse con nuevas miradas, manteniendo siempre como eje la sostenibilidad y la planificación estratégica.
El desafío ambiental y la construcción colectiva
Desde la sociedad civil, también destacaron la relevancia del proceso. Horacio Enríquez, integrante de la Fundación Eco Urbano, valoró la apertura de estos espacios y la posibilidad de que distintos actores participen activamente en la planificación urbana.
“Hoy se cierra este proceso de participación. Es importante generar estos ámbitos para que todos podamos ser parte de pensar la ciudad”, expresó, al tiempo que subrayó la necesidad de abordar los desafíos actuales vinculados a la crisis climática.
Enríquez señaló que el Plan Urbano Ambiental no solo debe contemplar aspectos estructurales, sino también poner en valor los espacios públicos y los bienes naturales. En ese sentido, destacó el aporte de distintas organizaciones que sumaron “miradas blandas” al debate, enriqueciendo la construcción colectiva.