REDACCIÓN ELONCE
Los controles sobre propofol y fentanilo en el sistema de salud vuelven a ser tema central tras un reciente allanamiento. Un especialista con más de 35 años en el sector explicó cómo funcionan los mecanismos de supervisión y por qué deben reforzarse.
La discusión sobre los controles sobre propofol y fentanilo cobró renovada relevancia luego de un allanamiento en el hospital San Roque, que puso en foco el manejo de estos fármacos sensibles. En una entrevista con GPS, que se emite por Elonce, un médico con más de tres décadas en el sistema sanitario describió el contexto actual como una “crisis fenomenal” y aportó detalles sobre cómo se regulan estas sustancias dentro de las instituciones.
El profesional, con extensa trayectoria en hospitales públicos, fue consultado en medio de la noticia y reconoció la gravedad del escenario, aunque aclaró no contar con información específica del caso.
En ese contexto, explicó que tanto el propofol como el fentanilo son medicamentos habituales dentro del sistema sanitario, especialmente en áreas críticas. “Son drogas que están presentes en los servicios de salud, que tienen los servicios quirúrgicos y anestésicos”, detalló, subrayando que su uso está directamente vinculado a procedimientos complejos.
Uso médico y controles en hospitales
El especialista remarcó que estos fármacos son esenciales para prácticas médicas específicas, particularmente en quirófanos y unidades de cuidados intensivos. “Son drogas que se utilizan básicamente de analgosedación”, explicó, agregando que su visibilidad aumentó durante la pandemia, cuando estos términos comenzaron a ser más conocidos por la población general. A pesar de su uso extendido, insistió en que existen mecanismos de control bien establecidos dentro de los hospitales.
En esa línea, profundizó: “En un servicio oficial, son medicamentos que tienen que tener un control y el monitoreo siempre tiene que ser muy riguroso”. Esta afirmación refleja la importancia de los circuitos internos de supervisión, que involucran tanto al personal médico como a las áreas de farmacia.
Circuitos de acceso y necesidad de refuerzo
Respecto al acceso a estos medicamentos, el médico explicó que su gestión responde a procedimientos institucionales definidos. “Son mecanismos de compras generalmente en los hospitales públicos”, señaló, indicando que la adquisición suele realizarse mediante licitaciones y bajo control administrativo.
Asimismo, detalló el recorrido que siguen estos fármacos dentro del sistema: “Se adquiere, se preserva, se almacena en la farmacia y se maneja diariamente”. Este circuito incluye almacenamiento seguro y distribución controlada según las necesidades de los servicios.
Sin embargo, frente a los hechos recientes, también advirtió sobre la necesidad de fortalecer los controles existentes. “Evidentemente se tendrá que reforzar esta cuestión”, sostuvo, vinculando esta situación con problemáticas más amplias que atraviesan al sistema de salud y a la sociedad en general.
El especialista concluyó que estos episodios no pueden analizarse de forma aislada, sino como parte de un contexto más complejo. “Forman parte de las nuevas problemáticas cada vez más complejas”, expresó, sugiriendo que el desafío no solo es técnico, sino también social e institucional.