REDACCIÓN ELONCE
Con la llegada del frío, especialistas insisten en la revisión obligatoria de artefactos para prevenir accidentes por monóxido de carbono y garantizar ambientes seguros en los hogares. Un gasista matriculado de Paraná brindó consejos a Elonce.
La revisión obligatoria de calefactores vuelve a cobrar relevancia con la llegada de las bajas temperaturas. El gasista matriculado Edgardo D'Agostino advirtió a Elonce sobre la importancia de realizar controles anuales para evitar riesgos en los hogares.
El especialista explicó que uno de los puntos fundamentales es observar la combustión de los artefactos: “Que sea bien azul y que no tenga problemas en la combustión”.
Además, remarcó la importancia del tiraje y del estado general de los equipos: “Controlar que el alrededor de los artefactos no esté manchada la pared y que tenga bien el tiraje”.
Señales de alerta y controles básicos
D’Agostino alertó que una llama amarilla es una señal de peligro.
Según explicó, la falta de mantenimiento puede derivar en la generación de monóxido de carbono: “El calefactor siempre emana dióxido de carbono y cuando tiene una combustión incompleta, ahí es donde se produce el monóxido”.
También subrayó la necesidad de ventilación en los ambientes: “Siempre donde hay un artefacto a gas con cámara abierta tiene que haber una rejilla de ventilación”.
Riesgos de la falta de mantenimiento
El especialista indicó que incluso los artefactos en buen estado requieren condiciones adecuadas: “Pueden estar funcionando bien, pero si no tienen las rejillas de ventilación, sigue siendo peligroso”.
En esa línea, explicó que con el paso del tiempo pueden surgir fallas: “De un año al otro, con la temperatura, hay veces que se aflojan las uniones y aparecen problemas”.
Además, recomendó especial precaución en equipos que estuvieron mucho tiempo sin uso: “Si no se ha revisado durante muchos años, sí hay que controlarlo”.
Prácticas peligrosas y recomendaciones
D’Agostino también desaconsejó prácticas habituales en algunos hogares: “No es recomendable usar hornallas o el horno para calefaccionar, porque no cumplen esa función”.
Y agregó: “Si no están las rejillas de ventilación bien ejecutadas, está largando todo el dióxido de carbono dentro de un ambiente cerrado”.
Finalmente, destacó que la prevención puede evitar situaciones graves: “Algo tan sencillo puede salvar vidas”, concluyó, al tiempo que recordó que el control anual por un gasista matriculado es clave para garantizar la seguridad en los hogares.