Un referente del rubro alertó por la fuerte baja en las conversiones a GNC. “La situación es muy delicada, el rubro está totalmente en crisis y con riesgo de desaparecer”, dijo a Elonce.
La instalación de equipos de GNC en vehículos atraviesa una marcada caída en Argentina, en un contexto de aumento de costos, menor diferencia con la nafta y falta de financiamiento, según advirtieron desde el sector. La situación fue calificada como “muy preocupante” por un referente del rubro, quien incluso alertó sobre un posible escenario de desaparición de la actividad.
En diálogo con Elonce, Darío Villarroel, titular de un taller especializado, señaló que el sector atraviesa una crisis profunda. “Estoy muy preocupado porque este rubro está totalmente en crisis y con riesgo de desaparecer. La situación es muy delicada, hemos pasado de convertir alrededor de 60 vehículos por mes en el 2014 a apenas dos o tres por semana”, explicó.
Menor atractivo económico
Uno de los principales factores que explican la caída es la reducción de la diferencia de precios entre el gas y la nafta. Según indicó Villarroel, históricamente el GNC costaba cerca de un tercio del valor de la nafta súper, pero actualmente se ubica entre el 50% y el 60%, lo que reduce significativamente el ahorro para los usuarios.
Además, sostuvo que muchas personas no recorren suficientes kilómetros como para amortizar la inversión inicial, lo que desincentiva la conversión. A esto se suma el costo de instalación, que ronda los mil dólares, y la ausencia de planes de financiamiento que faciliten el acceso.
En este contexto, estimó que unos 10.000 vehículos por mes abandonan el sistema de GNC en el país, que actualmente cuenta con una flota cercana a 1.500.000 unidades.
Villaroel mencionó además una diferencia de precios en relación a las jurisdicciones. “Ayer estuve en Buenos Aires y los precios del gas en el surtidor, en dos lugares que estuve, céntricos y periféricos, varían. En un lugar estaba a 599 pesos y en otro lugar estaba a 530. En Paraná, Santa Fe, estamos hablando de prácticamente 1.000 pesos, 999 el metro cúbico y a pesar de que la nafta sigue subiendo, deja de ser atractivo para el gasero”.
Cambios tecnológicos y nuevas competencias
Otro de los factores que impacta en el sector es la evolución tecnológica de los vehículos. Los motores modernos, especialmente los de menor cilindrada, son más eficientes en el consumo de combustible, lo que reduce la necesidad de optar por el gas como alternativa económica.
Si bien los sistemas de GNC también avanzaron tecnológicamente —con equipos de quinta generación más precisos y compatibles con los sistemas de inyección—, esto no alcanzó para revertir la tendencia.
Finalmente, Villarroel cuestionó la falta de políticas públicas para el sector y advirtió sobre el impulso a los vehículos eléctricos en detrimento de la industria del GNC.
“Estamos promocionando la electricidad y descuidando una industria nacional que genera trabajo”, expresó, y remarcó que Argentina cuenta con recursos como el gas de Vaca Muerta que podrían potenciar la actividad.
En ese sentido, consideró que es necesario implementar medidas que reactiven el sector, como financiamiento para la instalación de equipos y políticas que fomenten el uso del gas como alternativa energética. Elonce.com