El episodio ocurrió en los últimos minutos de un partido y generó preocupación entre jugadores y cuerpo técnico; el basquetbolista cayó sin contacto y debió ser retirado en camilla mientras se aguardaban estudios para conocer el alcance de la lesión.
Un impactante episodio generó preocupación en la NBA luego de la grave lesión que sufrió el jugador de Golden State Warriors, Moses Moody, durante un partido ante Dallas Mavericks.
El hecho ocurrió en los instantes finales del encuentro disputado en el American Airlines Center, cuando el escolta avanzaba hacia el aro con la intención de realizar una volcada y su pierna se venció sin contacto previo.
Una acción que terminó en alarma
La jugada se desarrollaba con normalidad hasta que Moody, tras robar el balón, encaró en soledad hacia la canasta. Sin embargo, en el momento del salto, su rodilla izquierda cedió de manera repentina.
La caída fue inmediata y obligó a detener el partido durante varios minutos. El jugador quedó tendido en el suelo y debió recibir asistencia médica en la cancha, mientras el clima cambiaba por completo en el estadio, según informó Infobae.
En conferencia de prensa, el entrenador Steve Kerr describió lo ocurrido: “Simplemente vi que le falló la pierna y cayó al suelo. No sabemos qué es todavía, pero ciertamente se vio mal”.
⚠️⚠️⚠️ Âmes sensibles s’abstenir !😨 La terrible blessure de Moses Moody...#NBA #NBAextra pic.twitter.com/gd6WUxyVRf
— NBAextra (@NBAextra) March 24, 2026
Reacción de compañeros y rivales
El impacto de la escena fue evidente entre los jugadores de ambos equipos. “Todos en la cancha estaban horrorizados”, explicó Kerr, al referirse a la reacción general tras la lesión en la NBA.
La preocupación se extendió también al vestuario, donde el ambiente fue descripto como tenso y cargado de incertidumbre. “Simplemente siento mucho por Mo”, expresó Draymond Green tras el encuentro.
Evaluación médica y preocupación
Tras el partido, Moody fue trasladado para realizarse estudios médicos. Inicialmente se le practicaron radiografías y se aguardaba una resonancia magnética para determinar el alcance de la lesión.
El jugador abandonó el estadio con asistencia, utilizando muletas y con un soporte en la rodilla, lo que reforzó la preocupación dentro del equipo.