La empresa Sudamericana de Lácteos entró en crisis en medio del cambio de dueños y enfrenta deudass. En Santa Fe ya analizan que la planta pueda quedar en manos de los empleados.
Crisis en Sudamericana de Lácteos volvió a poner en evidencia la compleja situación que atraviesa la industria láctea en Santa Fe, donde una empresa con fuerte presencia regional evalúa reconvertirse en cooperativa ante la falta de capital y la paralización de su actividad.
La firma, con sede en la localidad de Díaz, departamento San Jerónimo, arrastra problemas financieros desde mediados de 2025 y actualmente enfrenta un escenario crítico. La planta, que emplea a unos 80 trabajadores, mantiene tres meses de salarios impagos y acumula deudas con productores lecheros de la zona.
El intendente local, Juan José González, confirmó que la situación se agravó durante el proceso de cambio de propietarios. “Los directivos reconocieron problemas en la transición de la compra, que derivaron en la cesación de pagos a empleados y tamberos”, sostuvo en declaraciones radiales.
Deudas, cheques rechazados y caída productiva
Según datos del Banco Central, la empresa registró dificultades financieras que incluyeron el rechazo de 36 cheques por casi 189 millones de pesos, de los cuales logró cubrir más del 90%. Sin embargo, en febrero de 2026 se rechazaron nuevamente tres cheques por unos 12 millones de pesos, todos por falta de fondos.
La falta de capital de trabajo afectó el normal funcionamiento de la planta, generando demoras en los pagos, interrupciones en la producción y tensiones con los proveedores de materia prima. Este escenario derivó en la paralización parcial de la actividad en medio del traspaso empresarial.
El caso de Sudamericana de Lácteos no es aislado. Se suma a otras compañías del sector que enfrentan situaciones similares, como Verónica, ARSA y La Suipachense, en un contexto de retracción productiva que golpea a toda la cadena láctea provincial.
Alternativa cooperativa y búsqueda de inversores
Ante la gravedad del panorama, las autoridades comunales impulsaron la posibilidad de aplicar el modelo de “recuperación de empresas”, vigente en Santa Fe desde 2017, que permite que los trabajadores asuman la gestión mediante una cooperativa.
“El titular de la empresa está dispuesto a poner en manos de los empleados la fábrica para que siga trabajando. Es una decisión de la gente, de los empleados, y en esa instancia estamos”, indicó González, quien remarcó que la continuidad de la planta depende de esa definición.
No obstante, la opción de un inversor privado sigue abierta, aunque fuentes cercanas calificaron la situación como “muy oscura”. La decisión final se encuentra en análisis por parte de los trabajadores, que evalúan la viabilidad de sostener la producción bajo gestión propia.
Un sector en retroceso
El contexto general de la industria santafesina profundiza la crisis. Según la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), la producción láctea cayó un 10,3% interanual en enero de 2026, en línea con una baja general del 9,7% en la actividad industrial de la provincia.
El informe también advierte que desde 2023 cerraron 310 empresas y se perdieron 8.200 puestos de trabajo, como consecuencia de la recesión, la caída del consumo y el deterioro de la cadena de pagos.
Entre los factores que explican la crisis se destacan el aumento de los costos financieros, la falta de acceso al crédito, la debilidad de la demanda interna y el avance de importaciones más competitivas, que afectan la producción local.
En ese marco, la situación de Sudamericana de Lácteos aparece como un nuevo reflejo de un sector en dificultades, donde la continuidad de las empresas depende cada vez más de soluciones estructurales y del acceso a financiamiento.