El club ya analiza un plan para intentar incorporar al delantero cuando finalice su contrato con la Roma. La situación familiar del jugador, su vínculo con el país y la posibilidad de regresar al fútbol argentino aparecen como factores que podrían influir en la negociación.
El club Boca comenzó a avanzar en un plan concreto para intentar incorporar a Paulo Dybala a partir del próximo mercado de pases. La dirigencia xeneize busca que el delantero se convierta en refuerzo desde el 1 de julio, cuando finalice su vínculo contractual con la Roma. La intención es reforzar el plantel con un jugador de jerarquía internacional.
Según trascendió, en Boca ya consideran al atacante como uno de los principales objetivos a futuro. La posibilidad de sumarlo aparece vinculada directamente al final de su contrato en Europa. Además, el club busca incorporar un futbolista con características ofensivas que no logró sumar en el último mercado.
El contexto que abre la posibilidad
Uno de los factores que favorecen la operación es la situación contractual de Dybala. El jugador tiene vínculo con la Roma hasta el 30 de junio y, según versiones, no aceptaría una renovación bajo nuevas condiciones salariales. Ese escenario abre la puerta para que pueda negociar como jugador libre, según informó Olé.
En ese contexto, desde Boca observan una oportunidad concreta para avanzar. La intención es iniciar gestiones formales en los próximos meses para seducir al futbolista. La llegada dependerá también de las condiciones económicas que se puedan acordar.
Otro aspecto que aparece como clave es el momento personal del jugador. En las últimas semanas, Dybala fue padre junto a Oriana Sabatini, lo que podría influir en la decisión de regresar al país. La posibilidad de estar cerca de su familia es uno de los factores que, según trascendió, podría inclinar la balanza.
El factor emocional y deportivo
En el entorno de Boca también consideran relevante el vínculo del jugador con el club. Dybala ha manifestado en distintas ocasiones su simpatía por la institución. Además, su relación con Leandro Paredes, actual jugador del plantel, podría influir en la decisión final.
Paredes, con quien compartió equipo en la Selección argentina y en la Roma, ya se refirió públicamente a la posibilidad. “La ilusión de tenerlo en el club está intacta”, expresó el mediocampista en declaraciones recientes. Sin embargo, evitó profundizar sobre una posible negociación.
Desde lo deportivo, la dirigencia de Boca apunta a jerarquizar el plantel de cara a la segunda parte del año. El objetivo es competir en instancias decisivas de la Copa Libertadores, en caso de avanzar a los octavos de final. En ese escenario, la posible llegada de Dybala sería considerada un refuerzo de impacto.
Por el momento, el interés existe y las gestiones comienzan a tomar forma. La definición dependerá de múltiples factores, tanto económicos como personales. Mientras tanto, en Boca se mantiene la expectativa en torno a una negociación que podría marcar el próximo mercado de pases.