Una nueva aerolínea argentina se prepara para comenzar a operar vuelos de cabotaje con un esquema premium. JOY Airline busca conectar varias provincias con Buenos Aires y espera la autorización de la ANAC para iniciar operaciones en abril o mayo.
El mercado aerocomercial podría sumar un nuevo jugador próximamente. Una nueva aerolínea argentina se prepara para empezar a volar a destinos del Interior. Se llama JOY Airline y buscará fortalecer la conectividad de Buenos Aires con las provincias con una oferta de vuelos de cabotaje premium.
En una primera etapa, prevé operar solo en la red doméstica, aunque no descarta más adelante sumar vuelos regionales. La idea es que inicie sus actividades en abril o mayo, cuando la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) le de la aprobación, aunque todavía no hay precisiones de cuando le dará luz verde. Ya está registrada desde octubre en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI).
La primera ruta del plan es Aeroparque-Jujuy, tras un acuerdo que realizó la compañía con el gobierno provincial. Le seguirán Villa Mercedes, Merlo, Córdoba, Iguazú y Bariloche.
En ese sentido, competirá con Humming Airways, aerolínea que fundaron jóvenes de 20 años y este verano retomó los vuelos entre Buenos Aires y Villa Gesell, que no se operaban desde hace más de una década. En tanto, el viernes Humming lanzará la ruta Aeroparque-Tres Arroyos, que se sumará al resto de su programación al Interior.
Se supo que, JOY no competirá en el segmento low-cost, sino que, adelantó, buscará ofrecer “una experiencia de calidad con más confort y servicio”. Al igual que Humming, estará orientada a público de ocio y corporativo. Detrás del lanzamiento, está un grupo de empresarios con experiencia en el sector aerocomercial. Lidera el proyecto Juan José Maggio, expresidente de Southern Winds, aérea que empezó a operar en 1996 con base en Córdoba y fundó junto a su hermano Cristian.
Su propuesta de conectar provincias sin pasar por Buenos Aires fue considerada como un caso de éxito por la novedad que significó en la época. Además, operó rutas internacionales a Santiago de Chile, Madrid, Miami, Nueva York, Los Ángeles y México.
La crisis de 2001 la golpeó y finalmente desapareció en 2005 tras la quiebra y debilitada por el impacto que le generó la polémica en torno a las cuatro valijas sin dueño que transportaban casi 60 kilos de cocaína y fueron encontradas en el Aeropuerto de Barajas, de Madrid, tras un vuelo de la compañía proveniente desde Buenos Aires.
El caso terminó en un escándalo judicial. Luego de ser procesado, Maggio fue sobreseído años más tarde, ya que no se comprobó una participación directa en la maniobra. Desde su entorno aclararon, a lo largo del proceso judicial, que si bien era el máximo responsable de la aerolínea, las irregularidades no tuvieron nada que ver con la empresa.
El resto de los accionistas de JOY son de capitales mayoritariamente nacionales, aunque también hay internacionales, según pudo saber Clarín. En el equipo también está Jonathan Woodrow, financista en los inicios de Southern Winds que trabajó en el asegurador de aviones Lloyds en Londres, donde reside y tiene negocios en real estate y la empresa de filmación Epic.
También están el abogado Eduardo Loiocco, al que se lo vinculó en el pasado a Buenos Aires International Airlines, compañía que pidió autorización pero finalmente no se lanzó; y exejecutivos de Aerolíneas Argentinas y SOL.
Para el inicio de sus operaciones, JOY contará con dos aeronaves Bombardier CRJ-200 LR con capacidad para 50 pasajeros cada una y una configuración de cabina de dos filas por lado, sin asiento central.
Su presentación se da en medio de la desregulación del transporte aéreo que impulsa el Gobierno con la ampliación de rutas y la llegada de nuevas empresas, contexto en el cual el año pasado hubo un récord histórico, con más de 50 millones de pasajeros.