REDACCIÓN ELONCE
En el marco del Día Mundial Sin Celular, llaman a desconectarse 24 horas para generar conciencia. Especialista advirtió a Elonce sobre el impacto del uso del teléfono al volante.
Celular al volante. En el marco del Día Mundial Sin Celular, especialistas en seguridad vial invitan a desconectarse durante 24 horas para reflexionar sobre el impacto del teléfono móvil en la vida cotidiana y, especialmente, en la conducción. La iniciativa busca generar conciencia en un contexto donde, según estadísticas mencionadas por referentes del sector, aproximadamente un 20% de los accidentes de tránsito están relacionados con el uso del celular.
En diálogo con Elonce, Fernando Rodríguez, gerente de Siniestros de ATM, explicó el sentido de la jornada: “Hoy por hoy, por lo menos en lo que me compete a mí, el uso del celular es un flagelo en accidentes de tránsito”.
El especialista advirtió que la problemática no se limita únicamente a quienes conducen. “Es importante tener en cuenta que el peatón tiene que tener cuidado a la hora de manejarse por la calle, porque a veces también es responsable del accidente por cruzar mal, distraído con el celular”, sostuvo.
Estadísticas que preocupan y segundos que pueden ser fatales
Rodríguez remarcó la magnitud del fenómeno: “Se calcula que un 20% de los accidentes tiene que ver con el uso del celular”.
Uno de los datos más contundentes tiene que ver con la pérdida de control del vehículo por apenas unos segundos de distracción. “A 60 km por hora, 3 segundos son 60 metros aproximadamente. Por lo tanto, tres segundos significa media cuadra sin ver”, explicó.
El gerente reconoció que se trata de una conducta extendida: “Nos pasa a todos. Nadie está exento”. Y agregó: “En media cuadra se puede hacer un desastre con un vehículo”.
Tecnología, controles y responsabilidad individual
Consultado sobre la situación en Argentina en comparación con otros países, Rodríguez señaló que se trata de “un flagelo a nivel mundial” y que la tecnología avanza con sistemas de asistencia a la conducción e incluso conducción autónoma en algunos lugares. Sin embargo, aclaró que nada reemplaza la responsabilidad humana.
También se refirió a las dificultades para comprobar el uso del celular tras un siniestro: “Es una prueba difícil de generar porque si el uso del celular no fue captado por una cámara, es la palabra tuya contra la mía”. En ese sentido, remarcó que los controles son necesarios, aunque complejos de aplicar.
Finalmente, dejó un mensaje de prevención: “No cabe duda que se tiene que penalizar el uso del celular indebido”. Y recomendó alternativas como programar el teléfono para que responda automáticamente que se está conduciendo o realizar pausas en viajes largos. “Hay maneras de poder paliar la situación o la ansiedad que uno tiene de ver el dispositivo”, concluyó.