REDACCIÓN ELONCE
El Paseo Matero en la Costanera de Paraná volvió a consolidarse como un clásico de los fines de semana, con propuestas gastronómicas, productos artesanales y precios accesibles para disfrutar en familia frente a la Plaza Le Petit Pisant.
El Paseo Matero en la Costanera de Paraná ofreció este sábado una postal ideal para despedir febrero: clima agradable, familias recorriendo los puestos y una variada oferta gastronómica frente a la Plaza Le Petit Pisant, en la zona de la Costanera Baja. Con un movimiento sostenido desde horas tempranas, emprendedores y food trucks recibieron a vecinos y turistas que aprovecharon la jornada soleada para compartir al aire libre.
“Vamos a estar hoy, mañana a partir de las 10 de la mañana hasta las 10 de la noche”, expresó uno de los feriantes consultados, destacando la amplitud horaria del evento durante el fin de semana.
La propuesta incluyó desde picadas familiares hasta conos de papas fritas, empanadas de pescado y bandejas abundantes pensadas para compartir. “Por acá tenemos para ofrecer picada familiar que consta de salame, paleta, jamón, quesos, milanesas, papas fritas y aceitunas”, detalló el vendedor, quien también remarcó las promociones disponibles para acompañar el cierre del mes.
Precios accesibles y variedad para todos los gustos
En un contexto económico desafiante, los puestos hicieron hincapié en sostener valores accesibles. “Siempre tenemos promociones. Por ejemplo, los dos conos de papas fritas, lo tenemos $5,000 y las bandejas que hacemos de caserito están $6,000, que es abundante”, explicó otro trabajador gastronómico.
La diversidad fue uno de los puntos fuertes del Paseo Matero en la costanera de Paraná. Además de las clásicas milanesas y hamburguesas, la pizza se posicionó como una de las opciones más elegidas durante el mediodía. “Lo que ha salido es milanesa, hamburguesa y pizza. más pizza que otra comida, pero son las tres comidas que salieron al mediodía”, afirmó uno de los responsables de un carrito.
El ambiente familiar se completó con servicios pensados para el ritual del mate, sello distintivo del paseo.
Emprendedores y sabores artesanales
Más allá de lo salado, la tarde ofreció alternativas dulces y panificados artesanales ideales para la merienda. Agustina Segovi, emprendedora del sector, comentó: “Tenemos chipá, medialunas de grasa, pancitos saborizados, budines de diferentes gustos y brownies”. La variedad, explicó, se adapta a todos los gustos y bolsillos.
Sobre las preferencias del público, precisó: “Lo que más eligen casi siempre son los salados, los chipá, los pancitos o las medialunas. Es lo que más se llevan casi siempre”. Además, destacó la política de precios accesibles: “Tenemos budines dos por $10.000. Vendemos por porción también si quieren menos cantidad dos por $4000”.