La banda entrerriana Timbués presentó una nueva versión de “El Guisito de Caraú” junto a Rubén Giménez, referente diamantino de la música regional. El trabajo revalorizó un clásico del cancionero litoraleño con imágenes típicas de la vida isleña.
El grupo entrerriano Timbués grabó una nueva versión de “El Guisito de Caraú” junto a Rubén Giménez, reconocido referente diamantino de la música regional, en una propuesta que volvió a poner en escena el paisaje, las costumbres y la identidad del litoral.
“En este video tuvimos el privilegio de grabar El Guisito de Caraú con Rubén Giménez (referente diamantino de los musiqueros entrerrianos)”, señalaron desde la banda al presentar el material, que ya comenzó a circular.
La interpretación recuperó la esencia de una canción que describe con tono festivo y costumbrista la vida en la isla. “Me invitaron a la isla y apronté dos damajuanas pa remojar la mantita, seguro el fin de semana”, dice uno de los versos más recordados, que evoca encuentros, guitarreadas y naturaleza.
Un proyecto joven con raíces firmes
Timbués nació hace tres años y está integrado por Walter Medrano, Javier Ernst, Nico Denig, Álvaro Shaedel y Joel Derfler. Desde sus comienzos, el grupo asumió el compromiso de difundir la música del litoral con un estilo propio, recorriendo escenarios de distintas localidades de Entre Ríos.
La banda apostó a interpretar clásicos del repertorio entrerriano y también a imprimirles una impronta actual, sin perder la esencia que caracteriza a la región. En ese camino, la participación de Rubén Giménez aportó experiencia y profundidad histórica a la versión.
La canción, popularizada por Los Musiqueros Entrerrianos, retrata escenas cotidianas del monte y la ribera: “andan capinchos y nutrias y pescau pal espinel” y “algún macá bien asau o un guisito de carau”, versos que pintan con sencillez el espíritu festivo de la isla.
Oriundos de Diamante, Los Musiqueros Entrerrianos se formaron en enero de 1989 con el objetivo de acompañar a Los Hermanos Cuestas, tarea que cumplieron durante siete años. Luego continuaron su propio camino, llevando la chamarrita y otros ritmos tradicionales a distintos escenarios del país.
Con esta nueva versión, Timbués reafirmó la vigencia de ese legado. La letra también invita a la reunión y al canto compartido: “llevaremo agua bendita y guitarra pa cantar”, una síntesis del espíritu comunitario que atraviesa la cultura litoraleña.