Tras no llegar a un acuerdo todavía por ningún jugador, el presidente de la institución va por Ángel Romero y Rodrigo Auzmendi.
El mercado de pases tomó un giro inesperado para Boca, que evalúa alternativas para sumar dos futbolistas de ataque luego de que no prosperaran gestiones por Marino Hinestroza, Alexis Cuello y Gastón Hernández.
El club inició el período buscando extremos y terminó profundizando su necesidad en el frente ofensivo ante la falta de refuerzos y las lesiones que afectan al plantel dirigido por Claudio Úbeda.
Riquelme activó por Ángel Romero
En este contexto, la dirigencia inició contactos por Ángel Romero. El paraguayo quedó libre de Corinthians y representa una opción económicamente viable, ya que no requiere operación de compra. El interés tomó forma con una llamada directa de Juan Román Riquelme, quien mantiene buena relación con el futbolista.
Para avanzar, Boca deberá liberar un cupo de extranjero. La salida de Bruno Valdez aparece como el movimiento que destrabaría la operación: el zaguero busca cerrar su vínculo con Cerro Porteño y rescindir el año de contrato que le queda en el club. Si eso ocurre, Boca le ofrecería a Romero un contrato por dos temporadas.
La segunda vía: Rodrigo Auzmendi
La otra alternativa se abrió en Banfield. Desde la Ribera consultaron condiciones por Rodrigo Auzmendi, delantero de 25 años y 1,91 metro, que suma 4 goles en 15 partidos con la camiseta del “Taladro”.
No hay oferta formal, pero la posibilidad tomó fuerza porque Boca no tiene centrodelanteros disponibles: Miguel Merentiel, Edinson Cavani y Milton Giménez se encuentran lesionados.
A diferencia de Romero, que puede jugar por los extremos, Auzmendi responde al perfil de referencia de área que Boca buscó desde el inicio del mercado.
A pocos días del debut en el Torneo Apertura y con el tramo final del mercado en curso, el club definirá si concreta ambos movimientos o si aguarda una oportunidad de último momento.