La Justicia le acaba de otorgar la tenencia definitiva de sus sobrinos a Silvina Buyutti, oriunda de Nogoyá, la primera maestra transexual que titularizó un cargo en el sistema educativo entrerriano.
La jueza civil Andrea Cantaberta firmó la resolución que otorgó a Silvina la guarda de sus cuatro sobrinos, cuya madre biológica fuera asesinada años atrás por su esposo.
“Estoy muy emocionada y feliz porque hoy me dieron la tutela definitiva de mis sobrinos y sobrinas!!”, dijo Silvina Buyutti. Pero ella ya no es la tía sino la madre de Micaela (12), de José (10), de Sheila (8), de Fabricio (3).
“Ahora, estos chicos son la mayor responsabilidad que tengo en la vida. Esto me cambió la vida para siempre”, dice.
Silvina Buyutti nació en Nogoyá, en una familia muy pobre. Nació como hombre, pero siempre se sintió una chica.
A los 8 años empezó a trabajar en una verdulería, después limpió mugre ajena, cuidó chicos ídem, aprendió el oficio en un taller mecánico, cocinó pan, fue y vino de un trabajo al otro, hasta que a los 18 años decidió estudiar: a los 25 consiguió el título de maestra.
Con el título de maestra se fue al Sur, al departamento Islas, y allá enseñó, yendo y viniendo cada fin de semana en viajes interminables, agotadores.
En algún momento decidió que sería mujer, que se llamaría Silvina, que cambiaría su DNI –la Ley de Género le allanó el camino—y que después sería la primera maestra transexual en titularizar un cargo en el sistema educativo entrerriano.
Dejó el Sur, consiguió un puesto más cerca de Nogoyá, en Aranguren, como maestra titular.
Pero otra vez tendría que empezar de nuevo con todo: en 2013 un hermano violento asesinó a su esposa, y dejó a sus cuatro sobrinos a la deriva.
Entonces Silvina decidió tomarlos a su cargo. Eso hizo: fue al Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) y tramitó su tenencia, y pidió un apoyo económico. Le dijeron que sí, pero cumplieron poco.
Eran 5.000 pesos, en cómodas cuotas; le pagaron algunas pocas, y después todo mundo se olvidó de promesas y derechos.
Avanzó con el trámite, y ahora en la Justicia le acaban de otorgar la tenencia definitiva de sus sobrinos. Una jueza civil, Andrea Cantaberta, firmó la resolución, consignó Entre Ríos Ahora.