Elonce entrevistó a Maricel Ramos, profesional que controla a los animales durante las cuatro jornadas que dura el festival. Se refirió a los principales cuidados que se aplican en los equinos y cómo se trabaja.
En el marco de la 34° Fiesta Provincial del Caballo de Urdinarrain, Elonce dialogó con Maricel Ramos, veterinaria oriunda de Caseros, departamento Uruguay, y parte de la organización del evento.
Las noches de la Fiesta Provincial del Pan Casero de Sauce de Luna se transmiten en vivo por Elonce, en el marco de su ciclo "Nuestras Fiestas", una propuesta que busca difundir los diferentes eventos provinciales, regionales, culturales, deportivos y artísticos que destacan a Entre Ríos y la región.
La especialista explicó: “Trabajamos los cuatro días con tres veterinarios más, Walter Londra; Emiliano Sanchez y Gastón Masard, de Urdinarrain. El festival nos contrata para hacer los controles sanitarios en los caballos que van a participar de la fiesta y para estar presentes durante toda la jineteada, por si es necesaria la atención de los animales”.
Además, Ramos explicó que los profesionales son los encargados de dar el visto bueno para la participación de los caballos en la competencia. “Cuando hacemos el control sanitario, evaluamos que el caballo tenga la libreta sanitaria, la anemia y las vacunas obligatorias. Los miramos, los observamos, vemos que no tengan dolencias y que estén aptos para participar”, detalló.
Asimismo, la veterinaria destacó que Urdinarrain es una de las fiestas que “cuida mucho el bienestar” del animal. “Hace muchos años que cumple con eso, los caballos siempre están cuidados, tienen sombra, buena alimentación. Mucha gente está en contra de esta práctica, pero si al caballo de jineteada no le das esa actividad no puede usarse en otra”, señaló.
“Hay una normativa que habla del bienestar animal y en la provincia se trata de que se cumpla en todos los eventos de jineteada”, reconoció.
En el campo hay caballos para apadrinar, como así también los 70 y 75 potros que entran al campo de jineteada. “El control se hace una sola vez porque los tropilleros vienen de otros lugares. Ya se sabe la cantidad que trae cada uno y se los controla al mismo tiempo, que en este caso fue el miércoles”, explicó.
“Se controlaron además los caballos que vinieron para la competencia de riendas, unos 120 animales, y hoy estuvimos de 7 a 16 por el control de los caballos que participaron del desfile”, narró.
En cuanto a su profesión y la participación en este festival, Ramos sinceró: “Me gusta trabajar en este tipo de eventos, nos sentimos cómodos. Tenemos mucho intercambio con la organización, trabajamos mucho en equipo porque es un trabajo arduo, de cuatro días, donde dormís poco, tenés que estar bien, tener cuidado porque muchos de los caballos son potros”.