El invierno astronómico comenzará el 21 de junio a las 5.24. El solsticio marcará la jornada con menos horas de luz y el inicio oficial de la nueva estación.
Los meses pasan rápido y nuevamente nos encontramos frente a un cambio estacional. Esta vez, es el turno del solsticio de invierno en el Hemisferio Sur del globo.
La nueva estación este año comenzará oficialmente a las 5:24 de la madrugada del domingo 21 de junio y se extenderá hasta el martes 22 de septiembre, cuando se produzca el equinoccio de primavera.
Tradicionalmente, los solsticios de verano e invierno ayudan a marcar el cambio de las estaciones junto a los equinoccios de otoño y primavera. Sin embargo, los meteorólogos modernos utilizan los registros de temperatura para dividir oficialmente las estaciones.
La explicación de la ciencia sobre los solsticios
Estos fenómenos ocurren porque el eje de rotación de la Tierra está inclinado a unos 23,4 grados respecto a la órbita terrestre alrededor del Sol. Esta inclinación da lugar a las estaciones de nuestro planeta, ya que los hemisferios norte y sur reciben cantidades desiguales de luz solar a lo largo del año.
De esta manera, se determina la época de verano o invierno según el sector. De marzo a septiembre, el hemisferio norte está más inclinado hacia el Sol, lo que provoca la primavera y el verano. De septiembre a marzo, el hemisferio norte está más alejado, de ahí que se produzcan el otoño y el invierno. Las estaciones del hemisferio sur están invertidas.
Los solsticios propiamente dichos ocurren en dos momentos del año: cuando el eje de la Tierra registra su máxima inclinación hacia el Sol.
El hemisferio que está más inclinado hacia el sol vive su día más largo, mientras que el que está más alejado registra su noche más larga. Durante el solsticio de verano del hemisferio norte -que cae en torno al 21 de junio-, el hemisferio sur vive su solsticio de invierno. Del mismo modo, durante el solsticio de invierno del hemisferio norte -que cae en torno al 22 de diciembre-, el hemisferio sur vive su solsticio de verano.
Entonces, en los países del Hemisferio Sur, el solsticio de Invierno tiene lugar entre el 20 y el 23 de junio de cada año. En América, países como Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Paraguay, Uruguay, y algunas zonas de Brasil y Ecuador celebran la llegada del invierno en junio.
A qué hora exacta es el solsticio de invierno
Entonces, el solsticio de invierno es el momento en que se da el punto mínimo de proximidad entre un hemisferio de la Tierra y el Sol, en esa región se pasa al invierno y se vive el día más corto del año.
La lejanía del Sol respecto al hemisferio sur a mediados de año, provoca una disminución de la temperatura media y que haya menos cantidad de horas de luz solar sobre esa porción del planeta. Es por ello que se considera al solsticio de invierno y a toda la temporada invernal como la etapa del año con días más cortos y noches más largas.
De acuerdo con el Servicio de Hidrografía Naval (SHN), el solsticio de invierno en 2026 ocurre en el mes de junio. Precisamente, se dará el día 21 a las 05.24 de la Hora Oficial Argentina (HOA).
Desde ese momento, la nueva estación se prolongará hasta el 22 de septiembre, fecha en que está previsto el inicio de la primavera este año.
Qué ocurre durante el solsticio
Un solsticio se produce como resultado de la inclinación del eje norte-sur de la Tierra. Esta posición de 23,4 grados hacia el Sol hace que la luz solar alcance de manera distinta a las diferentes regiones del planeta durante la órbita de la Tierra. La inclinación del eje de este planeta provoca entonces que se generen distintas estaciones en distintas partes del mundo. Por ese motivo, en junio el Norte se encuentra con el fin de la primavera y el inicio del verano, mientras que en el sur marca el paso del otoño al invierno.
La palabra solsticio proviene de latín solstitium, que significa “el sol se detiene”. El solsticio ocurre dos veces al año, en junio y en diciembre, y marca el inicio de dos de las cuatro estaciones (el invierno y el verano), las cuales se diferencian principalmente por su proximidad con el Sol y, en consecuencia, por sus temperaturas medias.