REDACCIÓN ELONCE
Las últimas actualizaciones de modelos Meteorológicos de mediano plazo fortalecen la señal de un patrón más húmedo para agosto y septiembre. El avance de El Niño comienza a reflejarse en las proyecciones climáticas. El detalle del informe.
El Niño en Argentina comenzó a reflejarse con mayor claridad en las proyecciones climáticas de largo plazo. Según explicó el meteorólogo Leonardo De Benedictis, a partir de los datos del modelo europeo ECMWF, agosto y septiembre presentarían un incremento gradual de las precipitaciones sobre gran parte del este del país, una señal que refuerza la influencia creciente del fenómeno climático.
Las últimas actualizaciones del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos de Mediano Plazo (ECMWF) consolidaron una tendencia que ya había comenzado a observarse en informes anteriores: un patrón atmosférico más húmedo durante el tramo final del invierno y el comienzo de la primavera.
Si bien los pronósticos estacionales describen tendencias promedio y no permiten anticipar cuándo ni dónde ocurrirá una tormenta puntual, la persistencia de esta configuración aumenta la confianza de los especialistas respecto de un cambio en el comportamiento de las precipitaciones tras varios meses marcados por registros irregulares.
Agosto mostraría un cambio en el régimen de lluvias
De acuerdo con el análisis realizado por De Benedictis, agosto comenzará a exhibir características compatibles con una atmósfera cada vez más influenciada por El Niño. Aunque el invierno seguirá presente y continuarán los períodos de estabilidad, aumentarán las probabilidades de lluvias superiores a los valores normales en amplias regiones del país.
El mapa de anomalías de precipitación elaborado por el ECMWF muestra los mayores desvíos positivos sobre el noreste argentino, el Litoral y buena parte de la región Pampeana. Entre las provincias con mayores probabilidades de recibir acumulados superiores al promedio aparecen Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos, Santa Fe y sectores del norte y este de Buenos Aires.
En cambio, el panorama sería diferente hacia el oeste argentino. En Cuyo y gran parte de la Patagonia las precipitaciones se mantendrían dentro de parámetros cercanos a la normalidad, mientras que la cordillera, especialmente entre el centro y sur de Chile y el oeste patagónico, registraría una mayor frecuencia de lluvias y nevadas impulsadas por perturbaciones provenientes del océano Pacífico.
Septiembre reforzaría la influencia de El Niño
Las proyecciones del modelo europeo indican que septiembre consolidaría aún más este comportamiento. La influencia de El Niño comenzaría a hacerse más evidente sobre la circulación atmosférica regional, favoreciendo un incremento de las precipitaciones principalmente sobre el norte y el este de Argentina.
Según el ECMWF, durante ese mes aumentaría la frecuencia de los sistemas precipitantes sobre el noreste argentino, la Mesopotamia y amplios sectores de la región Pampeana. Esto elevaría la probabilidad de registrar acumulados mensuales por encima de los promedios históricos, aunque los especialistas recuerdan que los mapas estacionales no permiten prever eventos específicos ni su intensidad.
Para el sector agropecuario, este escenario representa una noticia alentadora después de varios meses con lluvias irregulares. Una mayor disponibilidad de agua favorecería la recuperación gradual de las reservas de humedad en los suelos y generaría mejores condiciones para el inicio de la campaña agrícola de primavera.
Beneficios para el campo, pero con riesgo de excesos
No obstante, los especialistas también advierten que un patrón más húmedo implica mayores posibilidades de episodios de precipitaciones abundantes, una característica que suele repetirse durante los años con influencia de El Niño.

Por ese motivo, aunque las perspectivas resultan favorables para la recuperación hídrica de muchas regiones productivas, también será necesario seguir de cerca las próximas actualizaciones de los modelos climáticos para evaluar la intensidad definitiva del fenómeno y el eventual riesgo de excesos de agua.
En ese contexto, Leonardo De Benedictis destacó en su informe para Meteored, que la señal presentada por el ECMWF aparece como una de las más robustas de las últimas semanas y fortalece la expectativa de un trimestre con una influencia cada vez más marcada de El Niño en Argentina, especialmente sobre el Litoral, el noreste y la región Pampeana, donde las lluvias volverían a ganar protagonismo a medida que avance la transición hacia la primavera.