REDACCIÓN ELONCE
Los modelos meteorológicos anticiparon que el patrón seco y las altas temperaturas se mantendrían durante los próximos días, con posibles cambios recién hacia la próxima semana.
La nueva ola de calor llegó la provincia de Entre Ríos y gran parte del país para quedarse por varias jornadas, y si bien se hace sentir con fuerza, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) espera que las temperaturas sigan en ascenso, con días que llegarán a los 38ºC.
En este sentido, el viernes transcurrió con cielo algo nublado, y con temperaturas que rondaron entre 18ºC de mínima y 34ºC de máxima.
El SMN, además, mantiene una alerta amarilla por el calor extremo para la provincia de Entre Ríos y varias provincias de centro este argentino. La advertencia indica que las temperaturas pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas.
Si bien es agobiante el calor en Paraná, sin lluvias a la vista, el organismo nacional espera lo peor para el fin de semana y la nueva semana.
De esta manera, el SMN prevé un fin de semana con buenas condiciones del clima y mucho calor. Para este sábado una jornada con cielo algo a parcialmente nublado y temperaturas que se esperan de entre 23 y 36ºC.
Las condiciones serían similares para el domingo, que tendría cielo parcialmente a mayormente nublado, con una mínima de 24ºC y una máxima de 36ºC.
De momento, la jornada más agobiante en Paraná de la presente ola de calor sería el lunes, en el inicio de la nueva semana. Se anticipa otra jornada con cielo mayormente a parcialmente nublado, mientras que el termómetro rondará entre 27 y 38ºC.
De modo similar, el martes se presenta con cielo parcialmente nublado en las primeras horas del día, pasando a la posibilidad de tormentas aisladas por la tarde noche; con marcas térmicas que oscilarán entre 23ºC de mínima y 37ºC de máxima.
Persisten las altas temperaturas y la falta de lluvias
La persistente ausencia de precipitaciones volvió a generar preocupación en amplios sectores del país, especialmente en la región central, donde el tiempo seco comenzó a extenderse más de lo previsto. Según los últimos análisis meteorológicos, los próximos días mantuvieron este patrón, con modificaciones recién esperadas hacia la próxima semana, indicó Leonardo De Benedictis a Meteored.
Durante las semanas anteriores, gran parte del territorio nacional había registrado un régimen de lluvias sostenido, que favoreció los perfiles de humedad del suelo. Sin embargo, ese escenario se interrumpió de manera marcada, dando paso a un período seco que comenzó a sentirse con mayor intensidad en zonas productivas del centro del país.
La combinación de la falta de lluvias con temperaturas elevadas configuró un contexto delicado para distintos sistemas productivos. De acuerdo con los mapas meteorológicos elaborados a partir del modelo ECMWF, el escenario respondió a la presencia de un sistema frontal semiestacionario que condicionó la distribución de las precipitaciones y limitó el avance de la inestabilidad hacia regiones que necesitaban lluvias de manera urgente.
Un sistema frontal estancado limita la llegada de precipitaciones
Uno de los rasgos principales del escenario climático fue la presencia de un sistema semiestacionario ubicado sobre el sur del área Pampeana. Este frente se extendió desde Bahía Blanca, atravesó La Pampa y alcanzó el sur de la provincia de Mendoza, manteniéndose prácticamente sin desplazamiento desde mediados de semana.
Sobre esta franja se registraron eventos puntuales de lluvias y tormentas, aunque con una distribución muy localizada. Los desarrollos no lograron avanzar hacia el norte ni al este, por lo que quedaron confinados a una porción reducida del territorio, sin impacto significativo sobre la región central ni el litoral.
Durante el fin de semana, este comportamiento se mantuvo. El sur del área Pampeana continuó siendo el único sector con probabilidades de lluvias y tormentas de variada intensidad, mientras que el resto del país, especialmente el centro, el noreste argentino, Paraguay, el sur de Brasil y Uruguay, permaneció bajo condiciones de marcada estabilidad atmosférica.
Cambios graduales previstos recién para la próxima semana
Con el correr de los días, los modelos indicaron que el sistema frontal perdería definición y tendería a disiparse de manera progresiva. En su reemplazo, comenzó a proyectarse el ingreso de un nuevo pulso de inestabilidad, cuyo impacto sería más notorio en el aspecto térmico que en el pluviométrico.
Este núcleo de inestabilidad se desplazaría de oeste a este, perdiendo intensidad a medida que avanzara. Las provincias que podrían verse afectadas serían Mendoza, San Luis, Córdoba, sectores de La Pampa y Santiago del Estero, conformando el eje más activo durante la próxima semana.
No obstante, los pronósticos señalaron que las precipitaciones seguirían siendo escasas para el este del país. El litoral, Uruguay y el sur de Brasil continuarían con dificultades para recibir lluvias significativas. En tanto, las temperaturas se mantendrían elevadas, con registros altos e incluso extremos hasta el inicio de la próxima semana, por lo que se recomendó seguir de cerca la evolución del escenario climático en las próximas jornadas.