Actualmente el taller que funciona en la UP Nº1, fabricó en dos meses unos 3000 esqueletos de taburetes estilo “puff”, que fueron encargados por una empresa externa a la institución y que serán posteriormente tapizados.
En el taller de estructura de muebles y tapicería de la División industrial, de la Unidad Penal Nº1 “José O´Connor de la ciudad de Paraná, se están produciendo muebles con métodos de producción en serie que respetan las normas de higiene, seguridad y organización industrial moderna.
La División Industrial de la Unidad Penal está a cargo del Of, Subalcaide Victor Montero, quien lleva adelante la coordinación de los distintos talleres. Cada taller cuenta con un Maestro de oficio que se encarga de la capacitación de los internos y de la organización de la producción.
En este sentido el taller de estructura y tapicería está coordinado por el Agente Gastón Escobar. Actualmente esta sección fabricó en dos meses unos 3000 esqueletos de taburetes estilo “puff”, que fueron encargados por una empresa externa a la institución y que serán posteriormente tapizados. Este logro récord en materia de producción, es el resultado de la aplicación de modernos métodos de producción industrial y administración de los Recursos Humanos con los se gestiona la producción en línea.
Esta sección en especial, tiene enfatizados los detalles que hacen a optimizar las condiciones de trabajo del interno, las cuales están al mismo nivel que las que tiene cualquier operario de una empresa modelo. En este sentido, cada interno trabaja una hora en una función y luego rota de puesto. A media mañana el grupo toma su refrigerio correspondiente, que prepara en la misma sección, debidamente equipada con un dispenser con café y leche.
La producción está organizada en tres estadios: el corte de la madera y el pre ensamblado, ensamblado y control de calidad.
Diariamente el maestro del taller tiene una reunión con el equipo de internos antes de comenzar con las tareas. En esta se realiza un replanteo del trabajo; también se lleva a cabo otra reunión 5 minutos antes de finalizar la jornada.
Cada interno tiene al costado de su puesto de trabajo una hoja donde se registra lo que el equipo lleva producido por día. Estas cifras se cargan en una base de datos y al final del mes, operarios y maestro evalúan, cuánto se produjo en el mes y como ha variado la producción con el tiempo. De esa manera se optimiza el rendimiento de cada interno-operario de acuerdo a la rotación, que cada uno necesite por el cansancio que le insume la tarea.
Estos métodos aplicados a la producción son una iniciativa que brega por la dignificación y el aprendizaje del trabajo que desde la institución se les imparte a los internos. El mejoramiento de las condiciones y medioambiente del trabajo, permite la prevención de accidentes y enfermedades, en respeto pleno de los Derechos Humanos de cada individuo.
En este sentido, se pretende generar desde la institución un operario altamente capacitado en mano de obra y con calificación para la estructura de trabajo en línea de la industria moderna, elementos que le generarán amplias posibilidades laborales el camino de su futura reinserción en la sociedad.
Seguridad e Higiene
Desde el Servicio Penitenciario, manifestaron que este taller está debidamente equipado con los carteles señalizadores y elementos de protección en las máquinas y lugares de trabajo. De esta manera se logra equiparar la seguridad industrial en equilibrio con la seguridad penitenciaria. A su vez cada interno cuenta con ropa de trabajo, anteojos protectores y zapatos de seguridad industrial.
Cada uno de los 15 internos-operarios cumple cada día con la rutina de llegar al taller, y ponerse su ropa de trabajo, que esta cuidadosamente doblada y ordenada en casilleros (Lockers) instalados en el vestuario del recinto de trabajo. Al finalizar la jornada laboral cada interno- operario puede cambiarse y salir al recreo con su ropa de uso diario. Cabe destacar que periódicamente toda la indumentaria de trabajo es llevada a lavar para proporcionarle a cada persona una indumentaria de trabajo óptima en condiciones de higiene.
Asimismo diariamente dos internos que trabajan de fajina se encargan constantemente de limpiar y ordenar pero a la vez van observando la línea de ensamblaje para así ir potenciando el trabajo que harán después cuando les corresponda la rotación.