Tras el robo de una tarjeta de crédito, empleados de un colegio de profesionales fueron engañados por falsos representantes bancarios. El dinero fue transferido a más de 20 cuentas.
Una estafa millonaria por phishing afectó al Colegio de Bioquímicos de Neuquén luego de que delincuentes aprovecharan el robo de una tarjeta de crédito para acceder a las cuentas de la institución y desviar cerca de 400 millones de pesos.
El hecho ocurrió el pasado 29 de mayo, cuando personal de la entidad llegó a la sede y constató que desconocidos habían ingresado a las oficinas tras forzar accesos. Entre los elementos sustraídos se encontraba una tarjeta de crédito Visa del Banco Galicia.
A partir de ese momento, los trabajadores iniciaron gestiones para denunciar el robo y bloquear el plástico. Mientras un empleado se dirigió a la Comisaría Primera para radicar la denuncia, otra trabajadora intentó comunicarse con la entidad financiera para solicitar la baja de la tarjeta.
La maniobra de los ciberdelincuentes
Fue durante ese proceso cuando comenzó el engaño. Según explicó el comisario inspector César Juárez, jefe del Departamento de Delitos Económicos de Neuquén, los empleados buscaron un número de contacto en internet sin advertir que se trataba de una página apócrifa.
“Ellos buscaron en Internet un número que creían que correspondía al banco y terminaron contactándose con delincuentes que habían montado una página falsa simulando ser la entidad”, explicó el funcionario.
Los investigadores determinaron que los estafadores utilizaron la modalidad conocida como phishing, una técnica basada en la suplantación de identidad para obtener datos sensibles de las víctimas.
“Los derivaron a WhatsApp y desde ahí comenzó toda la maniobra. Siempre creyeron que estaban hablando con empleados del banco”, detalló Juárez.
Dos horas de engaño y transferencias millonarias
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, uno de los empleados permaneció más de dos horas en contacto con los supuestos representantes bancarios.
Durante ese tiempo, los delincuentes fueron obteniendo información clave y guiando a las víctimas a través de distintos pasos que les permitieron acceder a las cuentas de la institución.
“Les pedían que no le dieran importancia a las notificaciones que iban llegando. Simulaban ser personal bancario y los iban conduciendo en cada uno de los pasos”, agregó el jefe policial.
La maniobra culminó con transferencias por aproximadamente 400 millones de pesos hacia cuentas controladas por los estafadores.
Siguen la ruta del dinero
La causa es investigada por la Fiscalía de Robos y Hurtos de Neuquén, mientras especialistas en delitos informáticos trabajan para reconstruir el recorrido de los fondos y determinar quiénes participaron de la maniobra.
“Estamos siguiendo la trazabilidad de los fondos. No fue una sola cuenta de destino, sino más de veinte”, indicó Juárez.
Hasta el momento no se registraron personas detenidas ni imputadas en la causa.
Ante este tipo de hechos, las autoridades recomendaron verificar siempre que los números telefónicos y sitios web pertenezcan efectivamente a entidades oficiales, no compartir claves ni códigos de seguridad y desconfiar de supuestos operadores que se comuniquen mediante WhatsApp o redes sociales.
“Los delincuentes aprovechan momentos de vulnerabilidad y urgencia. Cuando una persona está atravesando una situación de estrés, como el robo de una tarjeta, es más fácil que caiga en estas maniobras. La urgencia es enemiga de la seguridad”, concluyó el jefe policial.