REDACCIÓN ELONCE
El 2 de febrero se conmemoró el Día Mundial de los Humedales. En Entre Ríos, expertos y ambientalistas alertan sobre la urgente necesidad de preservarlos.
El 2 de febrero, se celebró el Día Mundial de los Humedales, una fecha clave para reflexionar sobre la importancia de estos ecosistemas que desempeñan un papel crucial en la preservación del agua y la biodiversidad. En Entre Ríos, un territorio con una vasta cantidad de humedales, las autoridades locales y los ambientalistas hacen un llamado urgente para que la comunidad tome conciencia sobre su preservación.
Horacio Enríquez, director ejecutivo de la Fundación Ecourbano, expresó en una reciente entrevista: “Desde nuestra condición de vecinos, básicamente, no tirar basura, colillas de cigarrillo y sobre todo entender cómo está todo conectado”. Enríquez subrayó la responsabilidad de los ciudadanos de proteger los arroyos y cuerpos de agua de la provincia, los cuales, por años, han sufrido por la falta de conciencia ambiental.
En Entre Ríos, más de 7.700 cuerpos de agua forman parte de los humedales, un ecosistema vital que, lamentablemente, está siendo amenazado por diversas formas de contaminación. La agricultura, la ganadería y la expansión urbana están afectando gravemente la calidad de estos espacios naturales. “Los humedales son los riñones del planeta, como aprendimos que los grandes sistemas boscosos y las grandes selvas, como puede ser la Amazonía, son el pulmón del planeta”, afirmó Enríquez, destacando la importancia de estos ecosistemas no solo para el bienestar local, sino global.
La pérdida de biodiversidad y las amenazas actuales
A lo largo de los años, la Cuenca del Plata, que incluye parte de Entre Ríos, ha sido víctima de varias amenazas ambientales. En particular, las quemas de las islas, el avance de la ganadería sobre los valles aluviales del Paraná y la contaminación industrial han provocado una degradación significativa de los humedales. Enríquez resaltó la creciente crisis: “Hoy que justamente están amenazados por la contaminación urbana, por la contaminación agrícola, por la contaminación industrial”.
Los humedales cumplen con funciones esenciales como la purificación del agua, la captura de gases de efecto invernadero y el apoyo a la biodiversidad. Sin embargo, la falta de legislación efectiva sobre su protección en Argentina ha sido un obstáculo importante. A pesar de los esfuerzos de organizaciones como Ecourbano y otras entidades ambientales, el país aún no cuenta con una ley marco que garantice la preservación de estos espacios cruciales. “Argentina sigue sin tener una ley de protección de los humedales”, lamentó Enríquez.
El futuro depende de la acción colectiva
La creciente preocupación por el futuro de los humedales en Entre Ríos también está vinculada a la falta de políticas públicas eficientes. Enríquez destacó la importancia de la colaboración entre ciudadanos y autoridades para evitar que los humedales sigan retrocediendo. “Hoy estamos preocupados por la posibilidad de que nuestro río Paraná siga siendo profundizado, el calado, el dragado”, dijo, señalando la relación entre la deforestación y la disminución de los caudales en los ríos de la región.
En este contexto, la comunidad entrerriana tiene la oportunidad de proteger nuevos espacios naturales. “Nosotros los paranaenses tenemos en el oeste una oportunidad de tener una nueva zona protegida”, señaló Enríquez, refiriéndose a los esfuerzos por declarar una nueva área natural protegida en la provincia. El impulso hacia la creación de nuevas reservas y la concientización sobre la importancia de los humedales podrían marcar la diferencia en la lucha contra la crisis hídrica global.
El Día Mundial de los Humedales es más que una fecha conmemorativa; es una oportunidad para que los habitantes de Entre Ríos reflexionen sobre cómo sus acciones pueden impactar positivamente en el futuro de estos ecosistemas vitales. Según Enríquez, “tenemos una responsabilidad enorme de generar cultura del cuidado de nuestros humedales y presionar para tener políticas públicas que aseguren no solamente la calidad y la vida de los humedales, sino también pensando en las generaciones futuras”.