Una cirugía pediátrica con neuronavegación se realizó por primera vez en el Hospital Juan Pablo II de Corrientes. Mediante una intervención mínimamente invasiva extrajeron dos abscesos cerebrales profundos de una adolescente, que evoluciona favorablemente.
Una cirugía pediátrica con neuronavegación se realizó por primera vez en el Hospital Pediátrico Juan Pablo II de Corrientes y permitió extraer dos abscesos ubicados en zonas profundas del cerebro de una adolescente mediante un procedimiento mínimamente invasivo. La paciente evoluciona favorablemente y el equipo médico calificó la intervención como un hito para la especialidad en la provincia.
El procedimiento estuvo a cargo del equipo de Neurocirugía, integrado por los doctores Alejandro Szkope, Verónica Vanazco y Rodrigo Blanco, junto con profesionales de Anestesiología, Instrumentación Quirúrgica, Enfermería, personal circulante y el Servicio de Clínica Pediátrica.
Romilio Monzón, director asociado del Hospital Pediátrico y neurocirujano a cargo de la operación, explicó que se trató de la primera utilización del neuronavegador en el área de Neurocirugía Pediátrica del establecimiento. Según indicó, tampoco existen antecedentes de un procedimiento de estas características en el ámbito privado de Corrientes.
Cómo fue la cirugía inédita
“Es la primera vez que se usa el neuronavegador en Neurocirugía Pediátrica del hospital”, destacó Monzón al explicar el alcance de la intervención.
Antes de ingresar al quirófano se corroboraron los estudios obtenidos mediante tomografía computada y resonancia magnética. Esas imágenes fueron posteriormente cargadas en el sistema de neuronavegación para generar una representación precisa del cerebro y determinar exactamente el punto que los profesionales debían abordar.
“Se cargaron en el neuronavegador que proyectó los datos exactos para que se efectuara el pequeño orificio en el hueso y con una pequeña incisión de piel se hizo la aspiración de dos pequeños abscesos cerebrales profundos”, detalló el especialista.
La precisión aportada por el equipamiento permitió llegar hasta las lesiones evitando un abordaje quirúrgico de mayores dimensiones. De esta manera, los profesionales pudieron establecer previamente la trayectoria necesaria para acceder a los abscesos y reducir la afectación del tejido cerebral sano.
“Fue un procedimiento totalmente satisfactorio para el equipo”, aseguró Monzón tras la intervención.
Un “GPS” para desplazarse dentro del cerebro
La neuronavegación utiliza las imágenes obtenidas mediante estudios como tomografías y resonancias para orientar al cirujano durante una operación. Su funcionamiento puede compararse con el de un “GPS dentro del cerebro”.
El sistema permite conocer con gran precisión dónde se encuentran los instrumentos quirúrgicos en relación con las estructuras cerebrales del paciente y localizar el punto exacto que debe ser intervenido.
En este caso, esa herramienta resultó fundamental porque los dos abscesos se encontraban en zonas profundas. Gracias a la información previamente cargada, los especialistas pudieron planificar el recorrido y realizar la aspiración mediante una pequeña abertura en el hueso y una incisión reducida en la piel.
El abordaje mínimamente invasivo también tiene consecuencias sobre el período posterior a la cirugía. Según explicó Monzón, la adolescente podría permanecer internada aproximadamente 72 horas y posteriormente regresar a su domicilio.
De mantenerse la evolución favorable, estimó que en alrededor de una semana podría incluso retomar su escolaridad habitual.
Buscan evitar derivaciones a Buenos Aires
Para los profesionales, otro de los principales avances está relacionado con la capacidad del sistema público correntino para resolver localmente intervenciones de alta complejidad.
Monzón remarcó que disponer de esta tecnología permite que pacientes que necesitan determinadas cirugías neurológicas no tengan que ser derivados necesariamente a la Ciudad de Buenos Aires para acceder al tratamiento.
La neuronavegación amplía así las herramientas disponibles en el Hospital Pediátrico Juan Pablo II para atender patologías neurológicas complejas, además de aportar mayor precisión y seguridad durante las intervenciones.
El equipo destacó, no obstante, que el resultado de este tipo de procedimientos no depende solamente de la incorporación tecnológica. La coordinación entre Neurocirugía, Anestesiología, Instrumentación Quirúrgica, Enfermería, Clínica Pediátrica y el resto del personal involucrado fue considerada una parte central de la operación.
El fortalecimiento del Hospital Pediátrico
La utilización del neuronavegador se produce en medio de un proceso de incorporación de equipamiento y ampliación de servicios en el Hospital Pediátrico Juan Pablo II.
Durante este año también se avanzó con un convenio con FUNCACORR para instalar un segundo resonador de última generación dentro del predio hospitalario, además de incorporar nuevos servicios especializados.
En ese contexto, la primera cirugía pediátrica mediante neuronavegación representa un nuevo paso en la capacidad de resolución del establecimiento. Una intervención que anteriormente podía requerir el traslado de un paciente hacia un centro especializado fuera de Corrientes pudo realizarse en la provincia y mediante una técnica menos invasiva.
El caso combina así tecnología, capacitación profesional y trabajo interdisciplinario, con el objetivo de ampliar las posibilidades de atención de patologías de alta complejidad dentro del sistema público de salud correntino.