La nueva OSFA incorporará al personal que considere necesario según sus necesidades operativas. Los agentes que no sean transferidos quedarán sujetos a una evaluación, y Defensa asumirá los compromisos pendientes al concluir la liquidación.
El Gobierno nacional estableció nuevas condiciones para el proceso de disolución y posterior liquidación de IOSFA, el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas. La medida define cómo se seleccionará al personal que será transferido a la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA).
Los cambios fueron oficializados mediante el Decreto 1286/2026, publicado este miércoles 28 de octubre en el Boletín Oficial. El esquema establece que la incorporación de trabajadores dependerá de las necesidades operativas de la nueva entidad.
El proceso quedará bajo la responsabilidad de un administrador designado por el Ministerio de Defensa. Entre sus funciones estará evaluar la situación de los empleados que no sean seleccionados para el traspaso.
Qué trabajadores de IOSFA serán transferidos
El Directorio de OSFA deberá definir los puestos de trabajo y la cantidad de personal que necesita, de acuerdo con su estructura y funcionamiento. A partir de esa evaluación, identificará a los agentes de IOSFA que serán incorporados.
La transferencia deberá realizarse conforme al régimen jurídico correspondiente a la situación laboral de cada trabajador. El nuevo esquema no contempla el traspaso automático de toda la dotación.
Por otra parte, el personal de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval que cumpla funciones en comisión o adscripción deberá regresar a su fuerza de origen.
Qué pasará con el personal que no sea incorporado
El administrador de IOSFA deberá analizar la situación de quienes no sean transferidos y disponer las medidas correspondientes. Esto implica que el destino laboral de esos agentes quedará sujeto a una evaluación individual.
Una vez concluida la liquidación, el Ministerio de Defensa asumirá los compromisos pendientes vinculados con el personal no transferido. La disposición también contempla a los agentes de planta permanente con estabilidad que se encuentren en disponibilidad.
Esos trabajadores continuarán en disponibilidad dentro de la cartera de Defensa hasta su reubicación o baja. La norma diferencia esa situación de la correspondiente a los empleados que sean incorporados a OSFA.
Deudas, farmacias y reclamos gremiales
La reorganización se desarrolla en un contexto de dificultades financieras y prestacionales. A principios de octubre, el Gobierno anunció que utilizaría fondos del Tesoro para afrontar una deuda estimada en $210.000 millones mediante acuerdos con proveedores y prestadores.
Durante el mismo mes también se difundieron decisiones para iniciar el cierre de 30 farmacias propias que no habían sido solicitadas para su transferencia a OSFA. Además, se informó una reducción prevista del personal contratado para 2027.
Desde ATE, el delegado Rubén López cuestionó esas medidas y advirtió sobre sus consecuencias para trabajadores y afiliados. También denunció demoras en los pagos a prestadores y dificultades para acceder a medicamentos y atención médica.