Delincuentes ingresaron durante la madrugada a un autoservicio de Posadas, inutilizaron cámaras y alarmas y sustrajeron unos $30 millones. El propietario contó cómo encontró el comercio y la Policía investigaba si los autores conocían el lugar.
Un robo de $30 millones en un autoservicio de Posadas era investigado por la Policía de Misiones luego de que delincuentes ingresaran durante la madrugada del lunes, violentaran los accesos, inutilizaran el sistema de seguridad y llegaran hasta el lugar donde se encontraba guardada la recaudación del fin de semana.
El hecho ocurrió en el autoservicio Don Alejo, ubicado en la intersección de las avenidas Francisco de Haro y Luis Pasteur. La situación fue advertida durante la mañana y, cerca de las 7.50, efectivos de la Comisaría Tercera acudieron al establecimiento tras un requerimiento del CIO-911.
Alejandro Alonso, propietario del comercio, contó que cerca de las 7 tomaron conocimiento del robo y describió las condiciones en las que encontraron el establecimiento. “Nos encontramos con la escena de que estaban forzadas las puertas, que estaban barreteadas las ventanas del ingreso por la parte de adelante, de la parte de arriba, y bueno, entramos y estaba todo dado vuelta, la oficina donde hacemos la parte de administración y ahí nos dimos cuenta que ingresaron”, relató.
Cortaron las cámaras y el sistema de alarma
De acuerdo con las primeras averiguaciones, los delincuentes habían forzado una reja ubicada en el frente del comercio para poder ingresar. Sin embargo, uno de los puntos que concentraba la atención de los investigadores era la forma en que habían actuado sobre los sistemas de seguridad.
Según explicó Alonso, los autores del robo habían interrumpido el suministro eléctrico y anulado diferentes dispositivos antes de avanzar por las instalaciones. La maniobra despertó interrogantes acerca del conocimiento previo que podrían haber tenido sobre la distribución del establecimiento.
“Miramos en las cámaras de seguridad, tenemos un circuito cerrado que graba, pero se ve que ellos sabían en dónde estaban las cámaras, porque cortaron la luz, cortaron la sirena de la alarma”, afirmó el comerciante.
Encontraron la recaudación del fin de semana
Una vez dentro del autoservicio, los delincuentes revisaron distintos sectores hasta llegar a la oficina administrativa. Allí se encontraba el dinero correspondiente a la actividad comercial de los días anteriores.
“Al ingresar, al dar vuelta todo, encontraron donde nosotros dejamos la recaudación del fin de semana”, agregó Alonso. La suma sustraída fue estimada en alrededor de 30 millones de pesos.
De acuerdo con la información conocida tras el hecho, los autores accedieron a una caja fuerte y retiraron el dinero. Posteriormente escaparon del establecimiento sin ser detectados.
El impacto económico que dejó el robo
El propietario explicó que el dinero sustraído estaba destinado, entre otros compromisos, al pago de proveedores y gastos derivados del funcionamiento habitual del autoservicio.
“Hay que volver a empezar, tenemos proveedores que están contando con ese dinero para cubrir gastos”, manifestó Alonso al referirse a las consecuencias económicas que había generado el robo.
El comerciante también señaló que, hasta ese momento, no tenían identificada a ninguna persona como posible responsable ni contaban con datos concretos sobre quién podría haber proporcionado información acerca del funcionamiento interno del establecimiento.
Policía Científica buscó rastros en el comercio
Tras conocerse el hecho, personal de Policía Científica trabajó en el autoservicio para realizar las pericias correspondientes. Los efectivos buscaron huellas y otros rastros que pudieran contribuir a establecer cómo se produjo el ingreso e identificar a los autores.
Alonso agradeció el trabajo desarrollado por los investigadores en el lugar, donde se realizaron diferentes actuaciones periciales durante las horas posteriores al robo.
En paralelo, especialistas de Cibercrimen fueron convocados para trabajar sobre los registros de las cámaras de seguridad. La investigación no se limitó al circuito interno del comercio, ya que también se analizaban imágenes obtenidas en sectores cercanos.
Analizaban cámaras de la zona
El relevamiento de cámaras constituía una de las medidas dispuestas para intentar reconstruir los movimientos realizados por los delincuentes antes y después del ingreso al autoservicio.
Los investigadores buscaban determinar cuántas personas habían participado, qué recorrido utilizaron para llegar al establecimiento y de qué manera escaparon luego de sustraer el dinero.
También se intentaba establecer si los responsables habían realizado tareas previas de observación debido a la forma en que inutilizaron los dispositivos de seguridad y encontraron el sector donde estaba guardada la recaudación.
No había sospechosos detenidos
Hasta las últimas informaciones conocidas, no se habían reportado detenciones vinculadas con el robo. La Policía continuaba con distintas diligencias para intentar identificar a los responsables.
La investigación contemplaba el análisis del material fílmico disponible, las pericias realizadas dentro del autoservicio y los rastros levantados por Policía Científica.
El propietario, en tanto, insistió en que los delincuentes habían actuado evitando quedar registrados por las cámaras del establecimiento. La investigación continuaba para determinar si contaron con información previa y establecer la secuencia completa del robo de los aproximadamente $30 millones. (con información de El Territorio y Misiones Cuatro)