REDACCIÓN ELONCE
El robo de cables en calle Caputto generó un nuevo apagón en la zona del ingreso al aeropuerto de Paraná, dejando a vecinos sin alumbrado y en situación de riesgo por la inseguridad y la falta de iluminación.
El robo de cables en calle Caputto volvió a encender la alarma en el barrio del Radar, en la zona de ingreso al aeropuerto de Paraná, donde vecinos denunciaron que un nuevo hecho delictivo dejó sin alumbrado público a gran parte del sector. Según relataron, el hecho ocurrió recientemente y afectó incluso instalaciones que habían sido colocadas hacía muy poco tiempo. Una integrante de la vecinal expresó con preocupación: “Lamentablemente hoy nos amanecimos con la noticia que vimos que faltaba iluminaria y nos dimos cuenta que habían robado 120 metros de cable desde acá”.
El impacto del hecho fue inmediato, ya que una amplia extensión del barrio quedó completamente a oscuras. De acuerdo con los testimonios, también se sustrajeron luminarias recientemente instaladas. La vecinal explicó: “Tenemos nueve farolas de casi 200 metros sin luz y lamentablemente eso es un peligro para la gente, para los chicos que van a la mañana a la escuela”. La situación genera preocupación por la circulación diaria de vecinos, estudiantes y trabajadores en una zona con escasa visibilidad.
A esto se suma la indignación por la rapidez con la que ocurrió el robo. Según los vecinos, las luminarias habían sido colocadas hacía apenas una o dos semanas antes de ser sustraídas, lo que profundiza la sensación de vulnerabilidad en el barrio.
Riesgo eléctrico y temor vecinal tras el nuevo hecho
Uno de los aspectos más alarmantes del hecho fue la exposición de cables con corriente en la vía pública. La vecinal advirtió: “Encima habían dejado un cable colgando con corriente y gracias a Dios no vino ni un chico o nadie a querer agarrarlo”, lo que pudo haber derivado en una tragedia. Esta situación incrementó la preocupación de los residentes, que remarcan el peligro que representa la falta de intervención inmediata.
Los vecinos también recordaron que no es la primera vez que atraviesan una situación similar. En el pasado, el barrio llegó a permanecer meses sin iluminación debido a hechos de vandalismo o robo de infraestructura eléctrica, lo que agrava el malestar actual. La repetición de estos episodios genera incertidumbre sobre los tiempos de reposición del servicio y la seguridad del área.
Además del problema de iluminación, el reclamo vecinal se extiende a otras necesidades estructurales del barrio, como el estado de las calles y la circulación de transporte público, que también afecta la movilidad de los habitantes.
Reclamos históricos y pedidos de soluciones urgentes
Desde la comisión vecinal aseguran que vienen realizando múltiples gestiones ante las autoridades municipales, con resultados parciales. Si bien destacan avances en algunas áreas, como desmalezado e iluminación previa, reclaman mayor celeridad en las respuestas para evitar que la situación se repita.
La vecinal también expresó su frustración por la falta de soluciones sostenidas: “Es maldad, no tienen ganancia con esto”, en referencia a quienes cometen los robos que afectan directamente a la comunidad. El sentimiento generalizado es de agotamiento ante la reiteración de hechos que dejan al barrio en condiciones precarias.