La situación más grave se registra en el Hospital Vargas-IVSS, donde 96 pacientes permanecen internados en una sala diseñada para apenas ocho camas. Preocupación por infecciones respiratorias, diarreas, enfermedades de la piel y brote regional de sarampión.
Una semana después de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, la situación sanitaria se ha agravado de forma crítica en el estado de La Guaira. La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud advirtieron que los hospitales operan al límite de su capacidad y que existe un creciente riesgo de brotes de enfermedades en los refugios temporales.
Según la evaluación realizada por la OPS, ocho centros de salud revisados en La Guaira, Caracas y Miranda requieren apoyo externo inmediato, y al menos tres presentan daños estructurales. Las autoridades venezolanas reportan más de 2.200 fallecidos, más de 11.000 heridos y miles de personas desplazadas o afectadas por la destrucción de viviendas.
El hospital más crítico
La situación más grave se registra en el Hospital Vargas-IVSS, donde 96 pacientes permanecen internados en una sala diseñada para apenas ocho camas. La morgue se encuentra desbordada, el banco de sangre dispone de pocas unidades y los ventiladores de la unidad de trauma presentan fallas por problemas de energía.
Además, el hospital enfrenta interrupciones en telefonía e internet, escasez de agua y acumulación de residuos médicos, por lo que la OPS lo considera la instalación de máxima prioridad para la respuesta internacional.
La ONU informó que 57 equipos internacionales de búsqueda y rescate de 26 países siguen desplegados en Venezuela, mientras distintos organismos ya comenzaron a distribuir alimentos, medicamentos y apoyo para refugios temporales.
La OPS y la OMS han entregado más de 5.900 kilos de suministros médicos, incluidos kits de trauma, medicamentos y bolsas para cadáveres. También se instaló un hospital de campaña con 48 camas, cuatro puestos de cuidados intensivos y dos quirófanos para reforzar la atención en La Guaira.
Preocupación por brotes de enfermedades
En los campamentos y refugios temporales, donde muchas familias viven hacinadas y con acceso limitado a agua y saneamiento, la OPS comenzó a implementar sistemas de vigilancia para detectar rápidamente infecciones respiratorias, diarreas, enfermedades de la piel y casos febriles.
La preocupación es mayor debido al brote regional de sarampión que afecta a varios países de América.
La emergencia se extiende a otros estados
La crisis también ha provocado desplazamientos hacia Apure, Bolívar, Delta Amacuro, Sucre, Nueva Esparta, Anzoátegui, Zulia y Táchira, donde la ONU ya coordina asistencia para las familias que llegan desde las zonas más afectadas.
Mientras continúan las labores de rescate y atención médica, los organismos internacionales insisten en que la prioridad inmediata es reforzar los hospitales, garantizar agua y saneamiento en los refugios y evitar una segunda crisis sanitaria provocada por enfermedades y falta de servicios básicos.