Un informe preliminar de la comisión investigadora indicó que una fractura previa en uno de los rieles podría haber causado el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, que dejó 45 muertos. La hipótesis deberá ser confirmada con análisis técnicos posteriores.
La investigación por la tragedia ferroviaria ocurrida el domingo en el sur de España avanzó con la difusión de un informe preliminar que señaló como principal hipótesis la existencia de una fractura previa en uno de los rieles de la vía. El siniestro, ocurrido en la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, dejó un saldo de 45 personas fallecidas y más de 150 heridas.
Según el documento elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), la vía por la que circulaba el tren de alta velocidad Iryo ya se encontraba dañada antes del paso de la formación. Los investigadores indicaron que las muescas detectadas en las ruedas del tren descarrilado eran compatibles con marcas halladas en el riel roto en la zona donde se produjo el accidente.
“La comparación visual entre las muescas de las ruedas y la sección de carril roto de la zona cero del descarrilamiento arrojan resultados presumiblemente coincidentes”, señaló el informe preliminar de la CIAF. No obstante, el organismo aclaró que esta hipótesis debía ser corroborada con cálculos técnicos y análisis de laboratorio posteriores, publicó Clarín.
Muescas en las ruedas y una fractura previa
El relevamiento técnico indicó que las muescas se repitieron en las ruedas de los primeros vagones del tren, que no descarrilaron, y también en otros tres trenes que habían circulado previamente por esos mismos carriles. Este dato reforzó la hipótesis de que la fractura del riel se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo.
“De acuerdo con la información disponible en este momento, se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y por lo tanto al descarrilamiento”, señalaron los investigadores en el documento.
El informe detalló además que las marcas halladas en los cuatro primeros coches del tren presentaron un mismo patrón, mientras que la muesca del coche número cinco fue diferente. “El hecho de que estas muescas se encuentren en el coche 5, y que el coche 6 fuese el primero descarrilado de la composición, es compatible con que el carril se estuviese volcando hacia el exterior durante el paso del coche 5”, precisó el texto.
Hasta el momento, no se determinó qué pudo haber provocado la fractura del riel, que se localizó en una soldadura de aproximadamente 40 centímetros de longitud.
Avance judicial y repercusiones políticas
En paralelo, la Guardia Civil entregó al juzgado de Córdoba que instruyó la causa su primer informe oficial sobre el accidente. El material incluyó unas 2.500 fotografías de la zona del siniestro, las dos cajas negras de los trenes involucrados y los testimonios del único maquinista sobreviviente, además de declaraciones del personal a bordo y de pasajeros que lograron salvarse.
El accidente ocurrió el domingo 18 de enero a las 19.45, cuando el tren Iryo que viajaba desde Málaga hacia Madrid descarriló, cruzó de carril e impactó con los últimos vagones de otra formación que circulaba en sentido contrario, desde Madrid hacia Huelva.
Mientras la investigación técnica continuó, el hecho generó un fuerte cruce político en España. El presidente Pedro Sánchez afirmó desde Bruselas que el Gobierno asumía “todas las responsabilidades” y defendió el sistema ferroviario. “La alta velocidad para España es un orgullo para todo el país. Es una prioridad para nuestro gobierno”, sostuvo.
Desde la oposición, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, cuestionó la respuesta oficial y advirtió que el Gobierno “está multiplicando la inquietud” sobre el estado de las vías y los sistemas de seguridad. En tanto, el partido Vox presentó una querella judicial contra autoridades actuales y pasadas de la empresa pública Adif.
En Adamuz, las tareas se concentraron en despejar las vías para restablecer el tránsito ferroviario. Según los informes forenses, las 45 víctimas fatales murieron en el acto, mientras que 29 de los 152 heridos continuaron internados. “Fue imposible actuar”, afirmó el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, al referirse a la magnitud del impacto.