Este lago de agua salada está ubicado en un altiplano del departamento de Oruro, que colinda con Chile, y tenía una extensión de 2.337 kilómetros cuadrados. Los pobladores que dependían de sus aguas se han visto obligados a emigrar.
Se secó el Poopó, el segundo lago más grande de Bolivia. Entre 1986 y 2016, se quedó sin agua. Después del Titicaca, tenía el segundo volumen más importante del país. Los pobladores que dependían de sus aguas se han visto obligados a emigrar.
Este lago de agua salada está ubicado en un altiplano del departamento de Oruro, que colinda con Chile, y tenía una extensión de 2.337 kilómetros cuadrados.
Los botes de los pescadores quedaron inutilizados. La sequía destruyó su fuente de trabajo. Las marcas de los neumáticos se ven sobre la superficie del lago.
Antes de que el lago se seque, vivían alrededor de 200 familias, ahora sólo quedan 70. La mayoría son personas mayores o niños, los otros se fueron para encontrar puestos de trabajo en la ciudad.
Era un punto de descanso de aves migratorias que se trasladaban de Norte a Sur. Según expertos, unas 200 especies de peces, mamíferos, reptiles, además de gran variedad de plantas, desaparecieron con la sequía.
Varios críticos han pedido que se realice una investigación para dar con los responsables de la falta de acción y de denuncia que permitieron el desastre.