Son más de 8.000 los casos confirmados por las autoridades sanitarias del país. Además, la violencia en distintas zonas afectadas representa uno de los principales obstáculos para contener la enfermedad.
El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo ya provocó más de 4.000 muertes y superó los 8.000 casos confirmados, de acuerdo con los últimos datos difundidos por las autoridades sanitarias del país.
El brote fue detectado oficialmente a mediados de mayo y comenzó en la provincia de Ituri, en el noreste del país. Desde entonces, se extendió a otras regiones del norte y el este, en un contexto marcado por enfrentamientos armados, desplazamientos de población y dificultades para acceder a los servicios de salud.
Según las cifras oficiales, se registraron 4.018 muertes entre 8.300 casos, mientras que 2.162 personas lograron recuperarse. La tasa de mortalidad se ubica hasta el momento en el 48,4%.
Además, en la provincia de Kivu del Norte se contabilizaron cuatro muertes entre seis casos detectados. La zona se encuentra bajo control del grupo antigubernamental M23, según información citada por las autoridades.
Los enfrentamientos complicaron la respuesta sanitaria
La violencia en distintas zonas afectadas representa uno de los principales obstáculos para contener la enfermedad. En los últimos días se produjeron enfrentamientos entre milicias locales en Ituri, que provocaron el desplazamiento de más de 5.000 personas, según Naciones Unidas.
La situación también afectó directamente a los centros destinados a atender la emergencia sanitaria. Un centro de tránsito para pacientes con ébola se incendió esta semana en Ituri luego de que soldados ingresaran a un campamento de desplazados, cuyos habitantes abandonaron el lugar.
En Kivu del Norte, además, un contratista que participaba de las tareas de detección de casos murió durante un ataque contra un centro de salud.
A las dificultades provocadas por el conflicto se suma la desconfianza de parte de la población hacia las autoridades, un factor que complica las tareas de prevención, diagnóstico y seguimiento de los contactos.
Vacunas y tratamientos en estudio
El personal sanitario enfrenta un riesgo elevado de exposición al virus, especialmente en zonas remotas y con infraestructura médica limitada.
Ante esta situación, se estudian distintas vacunas y tratamientos para combatir la variante Bundibugyo del virus del ébola, responsable del actual brote.
Durante las últimas semanas comenzaron a administrarse dosis de la vacuna Ervebo a trabajadores sanitarios y otros voluntarios que se encuentran en primera línea, como parte de un ensayo clínico. Esta vacuna había demostrado previamente eficacia frente a la variante Zaire, la más frecuente del virus.
Mientras continúa la expansión de la enfermedad, organismos internacionales y distintos gobiernos reforzaron su apoyo a la respuesta sanitaria. Francia destinó 13,4 millones de euros a la lucha contra el ébola entre enero y julio, mientras que Estados Unidos anunció fondos adicionales por 237 millones de euros para intentar contener la propagación.