Las fuerzas israelíes asesinaron al ministro de Inteligencia de Irán, Esmaeil Khatib, según confirmó el ministro de Defensa, Israel Katz.
Israel afirmó este miércoles que había matado a otro alto cargo iraní, el tercero en dos días, mientras Irán respondía con ataques contra sus vecinos del golfo Pérsico y contra Israel, utilizando algunos de sus misiles más recientes para evadir las defensas aéreas y causando la muerte de dos personas cerca de Tel Aviv, en un contexto en el que la guerra en Oriente Medio no muestra señales de desaceleración.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que el ministro de Inteligencia iraní, Esmail Khatib, había muerto en un ataque nocturno y prometió que "se esperan sorpresas significativas a lo largo de este día en todos los frentes", sin ofrecer más detalles.
En Líbano, Israel mantuvo su intensa presión con ataques que, según afirmó, tenían como objetivo a milicianos de Hezbolá respaldados por Irán, alcanzando varios edificios residenciales en Beirut y causando al menos una docena de muertos.
Tensión energética y riesgo nuclear en el golfo
En Irán, el complejo de la central nuclear de Bushehr fue alcanzado por un proyectil la noche anterior, pero no hubo heridos ni la planta sufrió daños, según la Agencia Internacional de la Energía Atómica tras recibir un informe de Teherán. El director del organismo, Rafael Grossi, reiteró su llamamiento a "la máxima contención durante el conflicto para evitar el riesgo de un accidente nuclear".
Desde que Estados Unidos e Israel bombardearon Irán para iniciar la guerra el 28 de febrero, Irán ha estado atacando la infraestructura energética de sus vecinos árabes del golfo, así como bases militares, como parte de una estrategia para elevar los precios del petróleo y presionar a Washington para que dé marcha atrás.
Teherán también mantiene su control sobre el estrecho de Ormuz, la ruta marítima por la que transita una quinta parte del petróleo mundial, lo que ha generado crecientes preocupaciones sobre una crisis energética global.
El precio del crudo Brent, referencia internacional, se mantenía por encima de los 100 dólares por barril (86,56 euros) en las primeras operaciones del miércoles, más de un 40% por encima del nivel al inicio de la guerra.